Expansión de comercio de China con países de América Latina preocupa al Gobierno de EEUU

La expansión de la Iniciativa del Cinturón y Ruta de la Seda en Latinoamérica, para construir puertos y otras instalaciones ligadas al comercio, está encendiendo las alarmas en Washington por las ambiciones de China en una región que, desde el siglo XIX, los mandatarios estadounidenses consideraron fuera del alcance de las demás potencias.

China no es un recién llegado a la región, pero ahora se centra en naciones de Centroamérica como Panamá. El país, de apenas cuatro millones de habitantes, alberga un canal que une los océanos Atlántico y Pacífico, una de las arterias comerciales con más actividad del mundo y que es relevante, desde un punto de vista estratégico, tanto para Washington como para Beijing.

Mientras los funcionarios estadounidenses expresan su alarma ante las ambiciones de Beijing en un hemisferio occidental dominado por Washington, China despliega ofensiva amable, cortejando a políticos, profesionales y periodistas panameños.

El embajador chino, hispano hablante y con experiencia en Latinoamérica, pregonó los beneficios de la iniciativa en televisión y Twitter, mientras Beijing invitó a reporteros y profesionales a visitar China. Y parece que estas medidas están surtiendo efecto. “Vemos muchas oportunidades de cooperar en beneficio mutuo, de hacer buenos negocios en América Latina y el Caribe”, dijo el embajador Wei Qiang.

El presidente de Panamá, Juan Carlos Varela, dijo durante una visita a Hong Kong esta semana que “vemos una gran oportunidad para conectar Asia y América” con su nación. Está previsto que, junto a otros líderes extranjeros, asista a un foro sobre la Iniciativa del Cinturón y Ruta de la Seda en Beijing este mes, señaló el gobierno chino.

La iniciativa estrella del presidente chino Xi Jinping en política exterior está construyendo vías de ferrocarril, puertos, centrales eléctricas y otros proyectos en docenas de países en todo el mundo.

Pero Estados Unidos, Japón, Rusia, India y otras naciones temen que China esté ganando poder económico y estratégico a su costa. “Se avecina una fuerte reacción de Estados Unidos, ya sea evidente en público o no”, señaló Matt Ferchen, experto en relaciones China-Latinoamérica en el Centro Carnegie-Tsinghua de Beijing.

Los líderes de Panamá ven a China como una fuente de comercio e inversión pero quieren evitar los conflictos con Washington. Varela declaró que la relación de su país con el gigante asiático “no afectará relaciones con nuestro socio estratégico”.

La Iniciativa del Cinturón y Ruta de la Seda se asienta sobre acuerdos multimillonarios para préstamos e inversiones en petróleo y minería en Sudamérica, algo que Beijing empezó a hacer en la década de 1990.

Venezuela ha recibido US 62,000 millones en préstamos chinos. Brasil debe 42,000 millones, Argentina 18,000 y Ecuador pidió 17,000 millones. El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, dijo que está considerando unirse a la iniciativa, lo que colocaría a China a las puertas de EEUU. En el Caribe, Trinidad y Tobago se sumó en mayo y en septiembre una empresa estatal china recibió un contrato para construir un dique seco.

Las autoridades estadounidenses dicen que los gobiernos deberían tener cuidado. El secretario de Estado Mike Pompeo visitó Panamá en octubre y se reunió con Varela, cuyo mandato termina en julio. Después, Pompeo dijo que la nación “debería mantener ojos abiertos“ en lo relativo a las inversiones de Beijing. “Todos estamos preocupados por China y por la forma en la que China está entrando en esos países”.

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