China impone aranceles a 128 productos estadounidenses

China anunció la imposición inmediata de aranceles a 128 productos estadounidenses, en su mayoría agrícolas, en un intento de advertir al Presidente estadounidense de lo que está por venir si su administración sigue decidida a comenzar una temida guerra comercial entre las dos mayores economías del planeta.
Los aranceles entraron en vigor ayer y afectan, como adelantó el Ministerio de Comercio hace diez días en una lista provisional, a importaciones procedentes de Estados Unidos valoradas en 3.000 millones de dólares, un volumen equivalente al daño que sufrirá el sector acerero y del aluminio del gigante asiático por las tarifas impuestas por Trump.
La gran mayoría de los productos afectados serán gravados con un impuesto del 15%, como algunas frutas frescas, frutos secos o el vino. Otros, entre los que se encuentran la carne congelada de cerdo o el aluminio reciclado, estarán sujetos a una tasa del 25%.

El Ministerio de Comercio chino no escondió la razón detrás de las subidas. En un comunicado en su página web, Pekín acusó a Estados Unidos de “violar gravemente los principios de no-discriminación, piedra angular del sistema multilateral de comercio” por el hecho de que los aranceles al acero y al aluminio afectan solamente a ciertos países (se eximió a otros en el último momento), y aseguró que la opinión pública china ha pedido “que el Gobierno tome medidas para salvaguardar los intereses de la industria y del país”.
Washing- ton ha estado en conversaciones con Pekín y Bruselas. Pero si éstas definitivamente fracasan, “los chinos podrían sacar la artillería pesada poniendo en juego la soja”, observa De Bolle, al recordar que China tiene otras alternativas, como comprar soja de Brasil.

El gigante asiático es el principal destino de la soja de Estados Unidos, que provee más de un tercio de la leguminosa consumida en China.

Si las represalias se concretaran, sería más difícil para Trump convocar a los electores de 10 estados -incluidos Illinois, Minnesota y Kansas- que dependen de las exportaciones de soja a China.

Pekín ya había anunciado el impuesto del 25 % sobre las importaciones de carne de cerdo estadounidense, un golpe para Iowa y un probable problema electoral en noviembre, ya que ese estado pasó a estar a favor de Trump en 2016 después de haber votado por el demócrata Barack Obama en las dos elecciones anteriores.

A falta de un voto sanción, los que eligieron a Trump en 2016 podrían simplemente abstenerse de votar en el otoño boreal, alimentando la incertidumbre sobre el resultado de las elecciones de mitad de mandato, que tendrán lugar el 6 de noviembre.

En este contexto, Edward Alden, experto del Consejo de Relaciones Exteriores, argumenta que “Trump hará todo lo posible para evitar” las represalias chinas y europeas.
Especialmente porque, en el pasado, la política de enfocarse en productos de estados políticamente sensibles ya dio sus frutos.

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