Educación sexual para niños y niñas: el libro que ocupa el agujero que deja el Estado argentino

Docentes publicaron un libro con ilustraciones para dar a niños y niñas el derecho (que no todos tienen garantizado) a la educación sexual integral.

Alguna vez te preguntaste si recibiste educación sexual y te respondiste que no? Error. Para Daniela Scarafia, docente y una de las autoras de ‘ESI para chic@s’, todos y todas fuimos educados en sexualidad por acción o por omisión. Puede que el tipo de enseñanza haya sido mercantilista, que tratase la sexualidad como un tabú, que se silenciaran cuestiones como la masturbación femenina o el derecho a la identidad de género o incluso que solo apareciera una sola forma de amar (la heteronormativa). Pero existir, existió. «La no libertad la aprendimos y queremos justamente disputar esos contenidos y ponerlos sobre la mesa: hay que hablar de sexualidad», dijo a RT.

El libro —editado por Sudestada— es un material de divulgación para chicos y chicas pero también para docentes, madres y padres. Ya desde la tapa hay algo que queda claro: el punto de inicio son las inquietudes. «Lo que se trabaja en educación sexual no es algo que aterriza en un plato volador en la vida de les chiques», comentó a este medio Luneta, la ilustradora y también docente. Para Daniela, no puede haber una pregunta que quede sin respuesta.

En la primera imagen se ve a la maestra diciendo que va a hablar de Educación Sexual Integral. Niños y niñas preguntan:

—¿Tengo que pedir permiso en mi casa? Mi papá dice que eso es ideología…

—¿La seño dijo ‘sexo’?

— Yo tengo algunas preguntas.

— A mí desde chiquito me explicaron cómo se hacen los bebés.

— Pero no es sólo eso, ¿no, seño?

Una de las primeras cuestiones que se encaran es que existe una ley (26.150) que, desde 2006, establece unprograma nacional de Educación Sexual Integral (ESI) para garantizar ese derecho a «todos los educandos» en establecimientos públicos, de gestión estatal y privada ya sean de jurisdicción nacional, provincial, de la Ciudad Autónoma o municipal. Es decir, todos y todas. En el texto de la norma se establece un plazo de cuatro años para lograr instaurarlo del todo.

Ya pasaron 13 y todavía hay deudas. Entre ellas, contó Luneta: «El estado no garantiza que los y las docentes nos podamos formar en el marco de nuestro trabajo: queda librado a la voluntad. De todos modos, muchos y muchas lo hacemos».

«En general, se asocia la ESI con la genitalidad o las relaciones sexuales pero es un tema mucho más amplio», cuenta Daniela. Por eso incluyen otros saberes, «vinculados al cuidado del propio cuerpo, la valoración de los sentimientos, la solidaridad, el amor, el placer y la diversidad».

Miradas desde derechos

El índice completo se aborda desde una perspectiva de género. «Les niñes tienen derecho a vivir sin ser discriminades. Sin ESI en el aula, es difícil aceptar las diferencias y las diversidades al interior de la niñez», opinó Daniela. 

Luneta recordó: «Una compañera lo usó en el aula y me contó que sirvió para pensar, que generaba revuelo y la parte en particular en la que hablamos de la diferencia entre sexo biológico e identidad de género llamó especial atención de un varón trans». Entre los dibujitos se ve un varón embarazado y en los textos que acompañan se lee: «Hay muchas formas de autopercibirnos».

Desde 2012 en Argentina la Ley 26.743 reconoce el derecho a la identidad de género. Es decir, a que cada cual establezca su identidad según la vivencia propia y que así deba ser tratada e identificada.

Para armar el libro utilizaron los contenidos curriculares que el Ministerio de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología pone a disposición pero también incorporaron conocimientos propios de la formación específica en ESI y la experiencia de militancia feminista.

De hecho, fue el debate sobre el aborto de 2018 el que puso en agenda las deudas de la aplicación de la ley. Según Daniela, «no solamente se supo que existía una ley que no se estaba implementando, sino que además se puso en discusión el enfoque que le queríamos dar a esa educación sexual».

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