Un sacerdote de Nueva Jersey dice que trató de denunciar el abuso sexual, pero la arquidiócesis de Boston lo ignoró

Monseñor Kenneth Lasch dijo que sucedió en 1985.

Uno de sus feligreses, entonces un vulnerable joven de 18 años en busca de orientación, recibió alcohol y luego fue abusado sexualmente por un diácono de la Iglesia.

Después de que se enteró del incidente, años más tarde, Lasch dijo que se lo había informado al arzobispo de Boston, Sean O’Malley, pero que sus esfuerzos habían sido ignorados.

“Era un joven vulnerable. [El diácono] lo emborrachó”, dice Lasch. Un adolescente borracho [que] ha sido llevado a una relación no es cómplice”, agrega.

Ese diácono ahora es sacerdote en Paterson, Nueva Jersey. “Me sorprende que el sacerdote siga sirviendo”, indicó Lasch.

Una carta al cardenal

Lasch, quien primero contó su historia al Boston Globe, dijo que escribió una carta al arzobispo de Boston, en enero, informando el incidente de 1985. La carta también incluía documentos relacionados con el sacerdote en cuestión.

Lasch precisó que recibió una carta, al mes siguiente, del reverendo Robert Kickham, secretario de O’Malley, quien desestimó sus preocupaciones, afirmando que O’Malley no tenía jurisdicción sobre asuntos en Paterson, Nueva Jersey, y Lasch fue remitido de nuevo a la diócesis de Paterson.

Los intentos de CNN para contactar a Kickham no han tenido éxito.

Lasch, quien dijo que ha estado abogando por las víctimas de abuso sexual durante los últimos 34 años, dijo a CNN que encontró la respuesta “desdeñosa” y “decepcionante”.

Trauma duradero

El presunto incidente ocurrió entre un varón de 18 años y un diácono que ahora sirve como sacerdote.

El joven de 18 años le había confiado al diácono en el momento en que pensaba convertirse en sacerdote, pero le preocupaba la obligación del celibato.

“El sacerdote le dio alcohol a la víctima. (…) Cuando el joven estaba de vacaciones en casa, lo invitó a cenar, se emborracharon y abusó de él”, dijo Lasch, que se negó a nombrar al sacerdote acusado. “Hubo mucho daño emocional, causa un tipo de trauma, culpa”.

Lasch, ahora retirado, dijo que no supo del presunto incidente hasta años después, cuando la víctima masculina, que no desea ser identificada, le pidió a Lasch que bautizara a su segundo hijo.

Un cambio en el protocolo

Ahora, la arquidiócesis de Boston declara que el propio cardenal “revisará personalmente todas las cartas que lleguen a su oficina relacionadas con la comisión o que estén relacionadas con abusos, incluso si abordan asuntos que están fuera de su autoridad”, según el comunicado.

O’Malley aún no ha respondido a la solicitud de CNN de hacer comentarios, pero en una entrevista con el Vatican News este domingo, O’Malley dijo que era crucial llevar las historias de los sobrevivientes de abuso sexual a la cúpula católica.

“Si la Iglesia resulta incapaz de responder de todo corazón y hacer de este asunto una prioridad, todas nuestras otras actividades de evangelización, obras de misericordia y educación, van a verse afectadas. Esta debe ser la prioridad en la que nos concentramos en este momento,” dijo O’ Malley.

Lasch le dijo a CNN que después de que el Boston Globe escribiera sobre su historia, recibió un correo electrónico, el 8 de septiembre, de O’Malley en el que le decía que había enviado cartas a Roma sobre el presunto abuso, con la documentación que Lasch había proporcionado originalmente. También recibió una copia de la carta, así como una copia de una carta que O’Malley envió al nuncio apostólico, también informándoles de lo que se había hecho.

En cuanto a si tiene fe en el liderazgo de O’Malley, Lasch dijo que quería hacerlo. “Realmente lo creo. Está diciendo muchas cosas correctas, pero quiero ver algo de acción”.

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