¿Agua de coco?, no para pacientes renales

El agua de coco, además de ser un excelente hidratante y refrescante, ideal para el sofocante calor propio del Caribe, cuenta con muchísimos minerales y, por ser un diurético, se tiene la creencia de que es una solución a los problemas renales. Sin embargo, no es lo que dicen los especialistas en nefrología, los médicos que tratan el área de los riñones de las personas.
A propósito de este arraigado mito de la población respecto a que el consumo de agua de coco es beneficioso para los pacientes renales, consultamos al doctor Alberto Flores, nefrólogo de Cedimat.

El especialista advierte que el agua de coco no tiene ningún beneficio para el riñón, aunque sí ayuda en casos de deshidratación por diarreas o en personas que realizan ejercicios extremos.

“Tradicionalmente se ha hablado de que el agua de coco es buena para enfermos renales, nada más falso que eso”, precisa el galeno.

El nefrólogo Flores refiere que una persona con problemas renales no debe consumir agua de coco de ninguna manera, ya que esta podría desencadenarle complicaciones.

“El agua de coco no debe ser nunca utilizada en pacientes renales, debido a que la misma puede llevarle a desarrollar complicaciones serias, tales como arritmias y bloqueos cardíacos, a consecuencia de su alto contenido en potasio”, añade el facultativo.

Indica que el agua de coco aumenta los niveles de potasio en la sangre, lo cual resulta nefasto en la salud de quienes tienen problemas de riñón.
El doctor precisa que cada cien mililítros de agua de coco aportan al cuerpo unos 250 miligramos de potasio, lo que no es recomendable en pacientes renales.

Indica que una persona con insuficiencia renal debe llevar una dieta restringida en potasio, con un aporte diario aproximado entre los 70 a 80 miligramos por día.

El Dr. Flores agrega que “la omeostasis del potasio en el cuerpo humano es función exclusiva del riñón. En la medida en que disminuye la función renal, se pierde la capacidad de controlar en forma natural los niveles de potasio”.

Sus beneficios más allá. Por su alto contenido en potasio, el agua de coco está contraindicada en pacientes renales; sin embargo, en quienes no tienen esta condición podría ser una solución, específicamente en deportistas de alto rendimiento, a quienes les conviene por su alto contenido de electrolitos.

Estudios sobre el agua de coco indican que al ser rica en fibras, contribuye a regular el proceso de la digestión y disminuir la posibilidad de padecer de reflujo.

Es también recomendada para personas con intención de bajar de peso, porque su elevado contenido de fibra retarda la absorción de hidratos de carbono y deja sensación de saciedad por mayor tiempo.

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