Guyana se estária convirtiendo en el nuevo Dubai de América

Durante décadas, Guyana fue uno de los países menos visibles de Sudamérica. Su economía dependía de la agricultura y la minería, con bajo crecimiento y escasa inversión externa. Sin embargo, en menos de diez años, el país cambió por completo su rumbo. El motivo es claro: el petróleo.

Hoy, Guyana registra algunas de las tasas de crecimiento más altas del mundo. Este fenómeno llevó a que muchos analistas comparen su proceso con el de Dubai, un territorio que usó sus recursos energéticos para transformarse en un centro económico regional. La comparación no describe una realidad actual, pero sí un potencial en construcción.

El descubrimiento que cambió el destino del país

El giro comenzó en 2015, cuando se confirmó un gran hallazgo de petróleo en aguas profundas frente a la costa de Guyana. Las exploraciones se concentraron en el bloque Stabroek, una zona offshore que hasta entonces no había sido explotada.

Con el paso de los años, se realizaron múltiples descubrimientos adicionales. Las estimaciones indican que las reservas recuperables superan varios miles de millones de barriles de crudo ligero. Esta calidad reduce costos de refinación y mejora su valor en los mercados internacionales.

En muy poco tiempo, Guyana pasó de no producir petróleo a convertirse en un nuevo actor energético global.

Producción rápida y expansión constante

Uno de los aspectos más llamativos del caso guyanés es la velocidad. El país logró llevar el petróleo a producción en plazos muy cortos, algo poco común en la industria offshore.

La extracción creció de forma sostenida gracias a plataformas flotantes diseñadas para procesar grandes volúmenes en alta mar. Cada nuevo proyecto aumentó la capacidad diaria y reforzó la posición del país como exportador relevante.

Las proyecciones indican que la producción seguirá creciendo durante los próximos años. Esto convierte a Guyana en uno de los polos petroleros de expansión más rápidos del planeta.

Impacto directo en la economía nacional

El efecto del petróleo se reflejó de inmediato en los indicadores económicos. Guyana pasó a liderar los rankings globales de crecimiento del PIB durante varios años consecutivos.

El ingreso per cápita aumentó, la deuda pública se redujo y las exportaciones se dispararon. Además, el Estado comenzó a recibir ingresos fiscales muy superiores a los históricos.

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Este cambio modificó el perfil macroeconómico del país. Guyana dejó de ser una economía periférica para ocupar un lugar estratégico en el Caribe y el norte de Sudamérica.

Georgetown y la transformación urbana

La capital del país muestra con claridad los efectos del boom. Georgetown vive una expansión urbana acelerada, impulsada por la llegada de empresas, técnicos especializados y proveedores de servicios.

Se desarrollan nuevos hoteles, edificios corporativos y proyectos residenciales. Al mismo tiempo, se amplían carreteras, puertos y sistemas energéticos para acompañar la demanda.

Aunque la escala todavía es limitada, el patrón recuerda a las primeras etapas de ciudades que crecieron alrededor de recursos energéticos y comercio internacional.

El fondo petrolero y la gestión del dinero

Para administrar los ingresos, Guyana creó un fondo soberano destinado a canalizar la renta petrolera. Su función es evitar el gasto descontrolado y proteger la economía frente a la volatilidad del precio del crudo.

El fondo busca financiar infraestructura, salud, educación y programas sociales. También pretende ahorrar parte de los recursos para el futuro.

Este mecanismo es clave si el país quiere evitar errores comunes en economías dependientes del petróleo.

Riesgos del crecimiento acelerado

El boom también trae desafíos. El aumento rápido del ingreso puede generar inflación, encarecer el costo de vida y profundizar desigualdades.

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Existe además el riesgo de depender demasiado del petróleo. Si otros sectores no crecen al mismo ritmo, la economía puede volverse vulnerable a cambios en el mercado energético.

Por eso, expertos coinciden en que la diversificación será el verdadero punto de inflexión.

Por qué comparan a Guyana con Dubai

La comparación surge porque ambos casos parten de una base similar. Un territorio pequeño descubre grandes recursos energéticos y recibe una avalancha de inversión.

Dubai utilizó ese impulso para construir infraestructura global y desarrollar servicios financieros, turismo y comercio. Guyana aún está en una fase inicial, pero dispone de una oportunidad histórica similar.

El resultado final dependerá de las decisiones que tome hoy.

Un futuro aún en construcción

Guyana ya cambió su lugar en el mapa económico. El petróleo le dio visibilidad, recursos y crecimiento acelerado. Sin embargo, el título de “nuevo Dubai de América” sigue siendo una posibilidad, no un hecho.

Si logra convertir la renta petrolera en desarrollo sostenido, el país podría transformarse de forma profunda. Si no, el boom quedará como un episodio de crecimiento rápido sin impacto duradero.

El proceso está en marcha y sus próximos años serán decisivos.