SANTO DOMINGO.- República Dominicana registró en 2025 una desaceleración del crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB), de entre 2.1 % y 2.3 %, muy por debajo de su potencial y de las proyecciones oficiales divulgadas por el Gobierno, reveló este martesel partido Fuerza del Pueblo (FP).
Sostuvo en rueda de prensa que «ese menor crecimiento económico se ha traducido en una pérdida de dinamismo en la actividad productiva, menos oportunidades para la población y una mayor presión sobre los ingresos de las familias dominicanas, particularmente en los sectores de menores recursos».
INFLACION GOLPEA BOLSILLO DE LA MAYORIA
Daniel Toribio, secretario de Asuntos Económicos de la FP, explicó que, aunque la inflación interanual cerró en 4.95 %, una cifra que en promedio puede parecer controlada, la realidad cotidiana es distinta, ya que el renglón de Alimentos y Bebidas No Alcohólicas registró un aumento de 8.19 %, impactando directamente el bolsillo de la mayoría de los hogares.
«Como consecuencia de ese comportamiento de los precios, la canasta familiar alcanzó un costo de RD$48,542 al cierre de 2025, casi RD$3,000 más que en diciembre del año anterior, un nivel que inalcanzable para millones de dominicanos que dependen de ingresos informales o empleos precarios», señaló.
Advirtió que el mercado laboral continúa mostrando graves debilidades estructurales, al mantenerse la informalidad en torno al 55 % de la población ocupada, lo que implica que más de la mitad de los trabajadores carece de estabilidad, protección social y mecanismos reales para enfrentar el aumento del costo de la vida.
MENOR CRECIMIENTO DE LA REGION
Ante los señalamientos del Gobierno, que atribuye el desempeño económico a factores externos, Toribio recordó que durante años la República Dominicana fue líder en crecimiento económico en Centroamérica y que, sin embargo, en 2025 se convirtió en el país con menor crecimiento de la región, a pesar de que las demás economías enfrentaron los mismos factores externos.
En cuanto a las finanzas públicas, indicó que el déficit fiscal se mantuvo cercano al 3.5 % del PIB y que el endeudamiento del Gobierno Central continuó en ascenso, con un crecimiento aproximado de la deuda de US$110 millones diarios, acumulando más de US$4,000 millones en los primeros once meses del año.
Precisó que, por segundo año consecutivo, la deuda pública creció a un ritmo superior al del PIB, lo que incrementa la dependencia del financiamiento externo y eleva de forma sostenida el gasto destinado al pago de intereses, reduciendo el margen de maniobra del Estado.
SIN OBRAS CONCLUIDAS
Agregó que esta situación ha limitado severamente la inversión productiva, al tiempo que el presupuesto público se concentra mayoritariamente en gasto corriente, al señalar que cerca del 87 % de los ingresos se destina a ese renglón, sin que se refleje de manera clara en obras concluidas ni en mejoras tangibles para la ciudadanía.
“El país enfrenta un modelo económico agotado, caracterizado por más deuda, mayor presión sobre el ingreso familiar y menos oportunidades para el empleo digno”, expresó Toribio, al cuestionar la narrativa oficial que, a su juicio, se sustenta en cifras parciales y propaganda, desconectadas de la realidad que vive la mayoría de la población.
Toribio planteó la necesidad de reorientar el gasto público hacia infraestructura, salud, educación y apoyo directo al aparato productivo nacional, así como impulsar políticas activas que fomenten el empleo formal y fortalezcan sectores estratégicos como la manufactura, la construcción y la agropecuaria.
jt-am
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