La crisis política en Haití se ha intensificado tras la decisión de la mayoría de los miembros con derecho a voto del
Consejo Presidencial de Transición (CPT) de destituir al primer ministro Alix Didier Fils-Aimé,
a pocos días de que concluya el mandato de este órgano. La medida ha generado nuevas tensiones en un país que atraviesa
una prolongada etapa de inestabilidad política y social.
Decisión del Consejo Presidencial de Transición
Cinco de los siete miembros con derecho a voto del CPT anunciaron su intención de destituir al primer ministro,
quien asumió el cargo el 11 de noviembre tras la salida de su antecesor, también destituido.
El asesor presidencial Edgard Leblanc Fils confirmó que la decisión ya fue tomada y que se siguen
los procedimientos correspondientes para su oficialización.
El Consejo Presidencial de Transición fue creado en abril de 2024 con el objetivo de restablecer la seguridad,
organizar elecciones y encaminar al país hacia una recuperación institucional y económica.
Contexto de la crisis política
Haití no celebra elecciones presidenciales desde 2016, año en que fue electo
Jovenel Moïse, asesinado en 2021. Desde entonces, el país ha sido gobernado por
autoridades interinas y de transición, mientras enfrenta el avance de bandas armadas que controlan amplias zonas del territorio,
especialmente en Puerto Príncipe.
Durante el año 2025, se registraron más de 8,100 asesinatos, una cifra que refleja
el alto nivel de violencia y la fragilidad del control estatal.
Reacciones internacionales
La situación ha generado preocupación en la comunidad internacional. La Unión Europea, junto a las embajadas
de Alemania, España y Francia, exhortó a las autoridades de transición a actuar con responsabilidad y
priorizar el interés nacional, advirtiendo que cambios abruptos en el Gobierno podrían poner en riesgo los avances logrados.
Estados Unidos expresó su respaldo al primer ministro y denunció que algunos sectores políticos estarían
utilizando a las bandas armadas para provocar inestabilidad, reiterando la necesidad de preservar la seguridad y el orden institucional.
Desafíos para el proceso electoral
Las elecciones presidenciales están previstas para el 30 de agosto de 2026, con una segunda vuelta
programada para el 6 de diciembre. Sin embargo, la realización de estos comicios depende de que se
logre un mínimo de seguridad y se garanticen los recursos financieros necesarios.
Panorama político y social
La posible destitución del primer ministro pone en evidencia las divisiones internas dentro del Consejo Presidencial
de Transición y la dificultad de construir consensos en un contexto marcado por la violencia, la pobreza y la ausencia
de instituciones democráticamente electas.
La comunidad internacional ha insistido en la importancia de mantener una transición estable que permita avanzar hacia
elecciones libres y democráticas, aunque los acontecimientos recientes resaltan la fragilidad del proceso político en Haití.

