En el segundo día de la Conferencia de Seguridad de Múnich, el secretario de Estado estadounidense Marco Rubio tomó un tono diplomático e intentó tranquilizar el sábado a una Europa nerviosa. Por otro lado, el presidente ucraniano Volodímir Zelenski agradeció el apoyo europeo y aseguró que la Casa Blanca presiona a Kiev para dar concesiones a Rusia.