La muerte del opositor ruso Navalny: ¿usó Putin un veneno de ranas suramericanas?

Se trata de un veneno poco común procedente de una rana que solo vive en algunos países de América Latina, como Perú. La epibatidina, una sustancia muy tóxica, habría sido utilizada para envenenar a Alexei Navalny, el famoso opositor ruso a Vladimir Putin fallecido en prisión el 16 de febrero de 2024, hace exactamente dos años.

Al menos eso es lo que afirman cinco países europeos tras una investigación conjunta: “El Reino Unido, Suecia, Francia, Alemania y los Países Bajos están convencidos de que Alexéi Navalny fue envenenado con una toxina letal”, declararon sus representantes al margen de la Conferencia de Múnich sobre Seguridad Internacional, el sábado 14 de febrero.

Une photo d'Alexeï Navalny, le célèbre opposant russe mort il y a deux ans, entourée de fleur pour commémorer son décès.
Alexei Navalny, el famoso opositor ruso fallecido hace dos años en prisión, habría sido envenenado con la toxina de las ranas venenosas. © Evgenia Novozhenin / Reuters

Del polonio a la epibatidina

Los análisis de laboratorio a escala europea han permitido aislar en muestras de piel de Alexéi Navalny restos de “una toxina mortal presente en la piel de las ranas venenosas de Ecuador, la epibatidina”, afirmaron los cinco Estados.

“Rechazamos firmemente estas acusaciones, que son sesgadas y no se basan en nada concreto”, respondió Dmitri Peskov, portavoz del presidente ruso.

Pero estas conclusiones y el anuncio realizado con motivo de la conferencia más importante sobre seguridad internacional han permitido que la rana venenosa y su epibatidina atraigan la atención mundial.

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Este veneno exótico se suma al polonio, la sustancia radiactiva utilizada para envenenar a Alexander Litvinenko en 2006, y al Novichok, el agente neurotóxico utilizado en el intento de asesinato del exagente doble Sergei Skripal en 2018. En todos los casos, se acusa a Moscú de estar detrás de estos envenenamientos.

En el caso de Alexéi Navalny, “los síntomas antes de su muerte se corresponden con los efectos conocidos de la epibatidina”, destaca el medio de comunicación independiente ruso ‘Meduza’. La exposición a este veneno provoca contracciones musculares, parálisis, convulsiones, ralentización del ritmo cardíaco e insuficiencia respiratoria, según explicó a la ‘BBC‘ Jill Johnson, toxicóloga británica.

En los últimos dos días, casi todo se ha dicho en los medios de comunicación, incluido France 24, sobre  la peligrosidad de esta toxina “200 veces más potente que la morfina”.

Discreto y mortal

Pero “¿por qué Rusia, que ya tenía detenido a Alexéi Navalny, habría necesitado recurrir a una toxina tan exótica para eliminar a este opositor?”, se pregunta Kevin Riehle, especialista en servicios de inteligencia de la Universidad Brunel de Londres.

Los servicios de seguridad rusos “podrían haber utilizado cualquier otro veneno contra Alexéi Navalny, o simplemente dejarlo morir en prisión”, coincide Luca Trenta, investigador en Relaciones Internacionales en la Universidad de Swansea y especialista en operaciones de asesinato por parte de los servicios secretos.

Desde el punto de vista toxicológico, el uso de epibatidina puede justificarse por su eficacia. “En el caso de otros agentes nerviosos más conocidos, como el sarín o el Novichok, es posible contrarrestar sus efectos con una atención médica muy buena aplicada en una fase muy temprana. Pero no tengo ni idea de cómo se tratan los envenenamientos con epibatidina, y no he visto nada concluyente al respecto”, afirma Alastair Hay, toxicólogo de la Universidad de Leeds.

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2026-02-16 18:09 Dos años tras la muerte de Alexéi Navalny: el Kremlin sigue negando que fue envenenado
2026-02-16 18:09 Dos años tras la muerte de Alexéi Navalny: el Kremlin sigue negando que fue envenenado © France 24

Solo existe un caso documentado de una persona expuesta a este veneno que haya sobrevivido: un técnico de laboratorio en Estados Unidos en 2010. Pero el relato de su rescate, con la ayuda de antihistamínicos, “plantea muchas preguntas”, matiza Alastair Hay.

Una sustancia difícil de contrarrestar… y de detectar. “Basta una dosis relativamente baja para que sea mortal, lo que significa que las trazas en el organismo son difíciles de encontrar en los análisis”, explica el toxicólogo británico.

Esto es aún menos evidente si no se sabe qué buscar. Y como la epibatidina no parece haberse utilizado nunca antes en casos de envenenamiento, no es la primera toxina que los analistas intentarán identificar en el organismo.

Este veneno también es bastante fácil de administrar: “Se sabe que se puede envenenar al ingerirlo, al exponerse a él a través de la piel y, aunque está menos documentado, probablemente sea un veneno que puede actuar al inhalarse”, detalla Alastair Hay.

¿Navalny, un conejillo de indias?

Todos estos aspectos no bastan para justificar el uso de epibatidina contra un opositor que ya gozaba de mala salud y estaba entre rejas en Rusia, opina Kevin Riehle. “La única razón que se me ocurre, y que es bastante monstruosa, sería que Alexéi Navalny sirvió de conejillo de indias para este veneno”, afirma.

De hecho, esta toxina “es conocida desde hace décadas por los científicos que han tratado de utilizarla como analgésico. Hoy en día, la sustancia puede reproducirse en el laboratorio”, confirma Alastair Hay. “El desarrollo de esta arma no es difícil”, pero aún hay que asegurarse de su eficacia, reconoce Luca Trenta.

Para Moscú, también puede ser una forma de recordar que “sus laboratorios, que llevan décadas trabajando en el desarrollo de venenos, siguen siendo capaces de elaborar nuevas toxinas complejas y eficaces”, subraya Mark Galeotti, especialista en cuestiones de seguridad en Rusia y director de la consultora Mayak Intelligence.

FOTO DE ARCHIVO: Personas se reúnen frente a la embajada rusa tras la muerte del líder opositor ruso Alexei Navalny, según informaron las autoridades penitenciarias de la región rusa de Yamalo-Nenets, donde cumplía su condena, en Varsovia, Polonia, el 16 de febrero de 2024.
FOTO DE ARCHIVO: Personas se reúnen frente a la embajada rusa tras la muerte del líder opositor ruso Alexei Navalny, según informaron las autoridades penitenciarias de la región rusa de Yamalo-Nenets, donde cumplía su condena, en Varsovia, Polonia, el 16 de febrero de 2024. Agencja Wyborcza.pl via REUTERS – Dawid Zuchowicz/Agencja Wyborcza

Según este experto, el uso de epibatidina sirve para crear «una ambigüedad constructiva». “Por un lado, las autoridades rusas podían esperar que el envenenamiento pasara desapercibido; pero, por otro, si se descubría, más valía utilizar un veneno raro y exótico”, señala Mark Galeotti. Esta forma de impactar a la opinión pública con imágenes de ranas mortales y veneno procedente de muy lejos “permite crear una narrativa que demuestra hasta dónde está dispuesto a llegar el Kremlin para silenciar a sus críticos”, precisa este especialista.

Por último, “el uso del veneno es también una cuestión de venganza contra los opositores al poder ruso”, asegura Luca Trenta. Y para convertir la muerte de un obstáculo del calibre de Alexéi Navalny en un ejemplo resonante, ¿qué mejor manera que con un veneno exótico, inédito y particularmente virulento?

Este artículo es una adaptación de su versión en francés