LIMA 17 Feb.- El Congreso de Perú ha aprobado este martes una moción de censura contra el presidente interino del país, José Jerí, que dejará el cargo de forma inmediata tras perder la votación que ha avalado su destitución con 75 votos a favor, 24 en contra y tres abstenciones.
Jerí se enfrentaba este martes a siete mociones de censura en su contra tras ser objeto de dos investigaciones por tráfico de influencias. La Justicia peruana tiene puesto el foco en la contratación de varias personas allegadas al mandatario, a la vez que han saltado a la palestra sus encuentros clandestinos con empresarios chinos.
La iniciativa parlamentaria ha salido adelante con el apoyo de una docena de fuerzas políticas, todo ello en el contexto de un fragmentado Congreso peruano y pese a que la fuerza mayoritaria Fuerza Popular de Keiko Fujimori ha apoyado hasta el final a Jerí.
En contra de la moción se han plantado cinco diputados de Somos Perú — formación de Jerí– así como dos representantes de Acción Popular y uno de Honor y Democracia. Todas estas formaciones del espectro de la derecha se han dividido en la votación para sacar del puesto al presidente.
Medios peruanos han informado de que el presidente del Congreso, Fernando Rospigliosi, ha ordenado un nuevo pleno para este miércoles en el que la institución elegirá al sucesor de Jerí al frente del Ejecutivo de Perú.
Los partidos tienen de plazo este martes para presentar su propuesta de candidatos para ser el próximo presidente de la República. Por el momento, cuatro candidaturas se han presentado, entre ellas la de María del Carmen Alva, de Acción Popular; Héctor Acuña, de Honor y Democracia; Edgar Reymundo, de Bloque Democrático Popular y José Balcázar, de Perú Libre).
Jerí asumió el cargo el pasado octubre después de que prosperara otra moción para destituir a Dina Boluarte, mandataria marcada por la crisis de inseguridad y por la represión violenta de las protestas en su contra.
El mandatario, anteriormente presidente del Congreso durante la etapa de Boluarte, se convirtió en el octavo presidente peruano en tan solo una década y ahora abandona el cargo solo cuatro meses después de ocupar la Casa de Pizarro. Su salida se produce a pocos meses de las elecciones generales, programadas para el 12 de abril.