Gran parte de Argentina permanece paralizada tras el inicio de la huelga general de 24 horas convocada por la Confederación General del Trabajo (CGT) en rechazo a la reforma laboral impulsada por el presidente Javier Milei.
La CGT agrupa a más de 6 millones de trabajadores distribuidos en 34 federaciones y 62 regionales, que abarcan ramas como industria, comercio, servicios, sanidad, transporte, construcción y empleo municipal, entre otras. A la convocatoria se sumaron 13 sindicatos y la Central de Trabajadores de la Argentina, lo que amplió el alcance de la medida de fuerza.
La central obrera aseguró que el paro no estaría acompañado de movilizaciones. Sin embargo, otras agrupaciones confirmaron que sí se manifestarán en las calles. El Frente de Sindicatos Unidos (FreSU), integrado por la Unión Obrera Metalúrgica, el Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros y la Central de Trabajadores de la Argentina, ratificó una jornada de protesta con movilización para este jueves.
La mayoría de los manifestantes se dirige a la sede del Congreso de la Nación, ubicada en el centro de la ciudad de Buenos Aires, donde se prevé que a las 14:00 horas locales la Cámara de Diputados inicie el debate de la iniciativa de modificación legislativa. De acuerdo con la prensa local, también se registran concentraciones de sindicatos y organizaciones de izquierda en distintos puntos del país.
El Instituto de Economía de la Universidad Argentina de la Empresa estimó de manera preliminar que la huelga generaría pérdidas de entre 400 y 600 millones de dólares, dependiendo del nivel de adhesión. Esa cifra equivaldría al 20.3% de lo que los sectores involucrados habrían producido durante la jornada.
La entidad precisó que el impacto podría variar según la actividad y la región. No obstante, calculó que, en promedio, alrededor del 60% de lo perdido podría recuperarse en el transcurso de un mes.
¿Qué gremios participan en la huelga general en Argentina?
Desde la CGT explicaron que la medida busca defender el empleo, la industria nacional, los convenios colectivos y la dignidad de los trabajadores argentinos. Reiteraron que la reforma “no es modernización, es precarización”.
El llamado fue atendido por gremios de diversos sectores, lo que repercutirá de forma significativa en la prestación de servicios públicos y privados.
En el ámbito del transporte público y de carga, la Unión Tranviarios Automotor, la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte y la Unión General de Asociaciones de Trabajadores del Transporte confirmaron su adhesión. Como resultado, se prevén interrupciones en servicios ferroviarios, aeronáuticos, portuarios y camioneros, tanto de corta como de media y larga distancia. También se anticipa la suspensión del transporte terrestre urbano y del servicio de tren subterráneo.

