Festus Omwamba, de 33 años, fue arrestado por las autoridades kenianas cerca a la frontera con Etiopía, mientras huía tras su regreso de Rusia, informó este jueves 26 de febrero el portavoz de la Policía, Michael Muchiri. El presunto colaborador de Moscú está acusado de engañar a kenianos con promesas de trabajo en territorio ruso, para luego enviarlos al frente de batalla en Ucrania.
Bajo este modus operandi, habría engañado a 25 kenianos en 2025, por lo que ahora será procesado por trata de personas en un tribunal antiterrorista de Nairobi, la capital.
El sospechoso, identificado por tres reclutas kenianos que hablaron con la agencia de noticias AP, se encontraba en paradero desconocido después de que las familias de las víctimas comenzaron a preguntar por las desapariciones y muertes de sus allegados en Europa.
El Gobierno de Ucrania se ha mostrado preocupado anteriormente por el reclutamiento ruso de soldados en África. El miércoles 25 de febrero, el ministro de Asuntos Exteriores de Kiev, Andrii Sybiha, denunció que ciudadanos de más de 36 países africanos se han unido al bando ruso en la guerra, que comenzó en febrero de 2022.
El Gobierno keniano declaró la semana pasada que solo en ese país más de 1.000 hombres fueron reclutados para atacar Ucrania, en nombre de Rusia. De ellos, al menos 89 continúan en primera línea, 39 están hospitalizados, 28 desaparecidos en combate y otros más habían regresado a su país. Se confirmó la muerte de al menos una persona.
El jefe de la diplomacia keniana, Musalia Mudavadi, anunció el 9 de febrero que viajaría a Rusia para una «aproximación diplomática para frenar a cualquier actor dudoso que se esté aprovechando de alguien en esta desventura».
Mudavadi detalló que abogará también por la liberación de los kenianos en las cárceles ucranianas y repatriar a los que estaban en Rusia. «El presidente hizo un llamado para que, si efectivamente hay kenianos que se encuentran en el lado equivocado de la ley, se haga un llamado al Gobierno ucraniano para que estudie cómo pueden ser procesados y repatriados”, explicó.
El arresto de Omwamba es un avance importante en los esfuerzos de la Administración por detener el reclutamiento de kenianos.
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Promesas falsas
John Kamau, un keniano que escapó del frente y buscó refugio en la embajada de su país en Rusia, relató a AP que conoció a Festus Omwamba en una casa en Nairobi, donde permanecían otros hombres que esperaban viajar a Rusia.
Otro reclutado por Omwamba, que habló bajo anonimato por temor a ser rastreado por los rusos, detalló que el sospechoso evitaba contactar a sus víctimas por mensaje de texto y que prefería llamadas o reuniones presenciales.
El hombre narró haber recibido una promesa de trabajo como fontanero en Rusia, pero al llegar le quitaron el pasaporte y lo trasladaron a un campamento militar durante unos días antes de ser enviado al frente.
Todos los reclutas coinciden en que Omwamba supervisó sus solicitudes de visas de turista y la compra de boletos. Dos semanas después del primer contacto, recibieron las visas y viajaron a Rusia.
Las autoridades creen que el sospechoso era un «miembro clave» de una red de trata de personas más extensa, que seduce a personas vulnerables con oportunidades laborales en países europeos.
Un informe de inteligencia presentado al parlamento de Kenia el 18 de febrero por el líder de la mayoría, Kimani Ichung’wah, concluyó que funcionarios del Gobierno keniano y ruso se confabularon con agencias de reclutamiento deshonestas para atraer a los kenianos al frente.
La embajada rusa en Nairobi negó las acusaciones y declaró que nunca había emitido visas a nadie que tuviera la intención de viajar a Rusia para combatir en Ucrania. Pero añadió: «La Federación Rusa no impide que ciudadanos de países extranjeros se alisten voluntariamente en las fuerzas armadas».
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Secreto a voces
Este miércoles, un día antes de la captura de Festus Omwamba, el ministro de Exteriores de Ucrania, Andrii Sybiha, aseguró que «más de 1.780 ciudadanos del continente africano están combatiendo en el ejército ruso», provenientes de 36 países diferentes.
Esta cifra ofrece un desbalance abismal entre los datos de Ucrania y Kenia –donde el gobierno contabiliza más de un millar de reclutados por Rusia solo en ese país–.
El ministro ucraniano aseguró que «Rusia intenta arrastrar a ciudadanos africanos a una guerra mortal» con tácticas basadas en engaños, una acusación que respaldó el ministro de Exteriores de Ghana, Samuel Okudzeto Ablakwa, quien se encontraba de visita en Kiev. «No tienen experiencia militar, ni han recibido entrenamiento… simplemente los engañaron y los pusieron en primera línea», añadió.
Ucrania ha revelado que ciudadanos de países como Somalia, Sierra Leona, Togo, Cuba y Sri Lanka, entre otros, figuran entre los capturados en campos de detención. Aunque algunos se enlistaron de manera voluntaria como mercenarios, otros han denunciado engaños y coacciones.
Con EFE y AP