POR JOSE DIAZ NIN
Ya no se ven, por aquí por la parte oriental, los operativos, de “la Camiona”, persiguiendo a los ilegales haitianos que deambulan por sus barrios. Los parques, vendedores de toda vaina, los trabajadores de construcción, las mucamas, los motoconchistas, los choferes de carros públicos están siendo ocupados por estos extranjeros.
Deambulan parturientas, mujeres de la vida alegre, jóvenes exhibiendo atuendos propios de su cultura. Ilegales o no estamos definitivamente cundidos de migrantes que proceden de la vecina comarca.
Los dominicanos esperamos que dichos extranjeros se porten bien y se acojan a nuestros fueros internos ya que inmiscuirse en actos delictivos y algunos criminales podrían estar matando la gallina de los huevos de oro, irritando, colmando la paciencia de los buenos y verdaderos dominicanos en una actitud que poco conviene a la buena relación entre congéneres.
Estas actuaciones provocadoras, como otras ofensas que constantemente se suben a las redes sociales, algunos hechos calificados de indignantes que consternan a toda sociedad, pueden estar haciendo variar ese clima social de respeto y consideración al que ansían todos los extranjeros.
Mis recomendaciones, ante esta inquietud, siempre ha sido dirigida a que se establezca un mayor y efectivo control de la entrada a nuestro territorio, que no se permita la circulación por nuestras calles de indocumentados o ilegales y establecer algunas medidas de coerción para aquellos dominicanos que lo contraten para trabajo o choferes que transporten cantidades de aquellos que ostentan esa condición.
Hay que poner régimen a esta situación si queremos un país soberano como lo soñaron nuestros padres de la patria y como de seguro ansían todos los buenos y verdaderos dominicanos. Enfrentar desde ya a los traidores de esta patria que nos pertenece.
jpm-am
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