Donald Trump amenazó con cortar el comercio con España ante la negativa de Pedro Sánchez de permitir el uso de bases militares en el sur del país para el conflicto con Irán. Si bien la tensión comercial con Madrid tiene su génesis en los desacuerdos por los aportes a la OTAN, la nación europea ha mostrado ser un buen comprador de productos estadounidenses.
Amenaza o no, el Ibex 35 -el principal índice bursátil en la bolsa española- cerró con una caída cercana al 5% este martes 3 de marzo. España, nación que forma parte de la Unión Europea, tiene en Estados Unidos el segundo mercado más importante para sus exportaciones, por detrás de Reino Unido.
“España no tiene absolutamente nada que necesitemos aparte de gente excelente. Tienen gente excelente, pero no tienen un gran liderazgo. Como saben, fueron el único país de la OTAN que no aceptó subir el 5%. No creo que hubieran aceptado nada, querían mantenerlo en el 2%, y no pagan. Así que vamos a cortar todo comercio con España. No queremos tener nada que ver con España”, dijo Trump durante un encuentro con el canciller alemán, Friedrich Merz, en la Casa Blanca.
Pero lo que Trump está obviando es que España es uno de los pocos países que tienen una balanza comercial negativa con la Unión Americana. Dicho de otra manera, de acuerdo con los datos del Instituto de Comercio Exterior de España, la nación europea importó bienes estadounidenses por un valor de 30.174 millones de euros al tiempo que exportó hacia la principal economía un total de 16.716 millones de euros. La diferencia, 13.458 millones de euros, favorece a Washington.
¿Qué puede hacer Trump para vengarse de España?
Durante su segundo mandato, los aranceles han sido el arma de Trump para negociar y amenazar tanto a socios como a enemigos. Pero luego del fallo de la Corte Suprema semanas atrás, donde desestimó el uso de aranceles y estableció que el jefe de Estado se excedió en sus competencias al imponerlos, el jefe de la Casa Blanca ha sido más directo en sus acciones e intimidación.
A España no puede asignarle aranceles de manera directa porque la nación, como miembro de la Unión Europea, está amparada por el acuerdo comercial que tanto la Unión Americana y el bloque de los 27 establecieron el verano pasado, aunque en la actualidad espera por una validación legislativa.
Expertos en España señalan que un mecanismo que podría utilizar Trump sería el de controlar las exportaciones desde las empresas estadounidenses, algo similar a lo que ocurre con China donde las industrias que envían algunos insumos al gigante asiático requieren de una licencia especial.
En medio de esta tensión, que además de sacudir los mercados pone en tensión a los empresarios españoles que invierten en Estados Unidos, el sector agroalimentario es uno de los más vulnerables en esta lucha, donde el aceite de oliva podría ser el gran perdedor luego de firmar una factura de 732,7 millones de euros en 2025.
Con AP, Reuters y medios españoles