WASHINGTON.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado este viernes que las dos condiciones inapelables que Irán tiene que cumplir para firmar un acuerdo de paz son su rendición sin ningún tipo de condiciones y la elección de un líder que satisfaga los deseos de la Administración norteamericana; los mismos términos que la estrategia aplicada previamente en Venezuela: la erradicación de autoridades opuestas a Estados Unidos y la instalación posterior de dirigentes amistosos.
«No habrá acuerdo con Irán, salvo una rendición incondicional y tras la elección de un gran líder aceptable», ha proclamado este viernes en redes sociales, antes de conceder una entrevista a CNN donde ha asegurado que las operaciones militares contra la República Islámica, un país «que ha terminado castrado», según el mandatario, van viento en popa.
Primero, y en su red social, Trump ha asegurado que la paz con Irán conllevará el inicio de una época de esplendor para ese país, en línea con otros mensajes similares que ha proclamado sobre zonas de conflicto, como Gaza.
«Nosotros, y muchos de nuestros maravillosos y valientes aliados y socios, trabajaremos incansablemente para rescatar a Irán del borde de la destrucción, para que sea, económicamente, más grande, mejor y más fuerte que nunca», ha declarado Trump.
«Irán va a tener un gran futuro», ha remachado el presidente estadounidense antes de concluir su mensaje con una particular versión de su lema ideológico por excelencia: «Hagamos a Irán grande de nuevo (MIGA)».
NUEVO LÍDER EN IRÁN
Poco después, y en declaraciones a la cadena CNN, Trump ha dejado bien claro que su estrategia para Irán sigue un modelo a la venezolana. «Todo se va a resolver muy fácilmente. Funcionará como en Venezuela, donde tenemos una líder maravillosa que está haciendo un trabajo fantástico», ha manifestado en referencia a la presidenta encargada Delcy Rodríguez.
Trump, a continuación, ha destacado las condiciones que debería cumplir un nuevo líder «aceptable» para Washington: «Que sea justo y equitativo. Que haga un gran trabajo. Que trate bien a Estados Unidos e Israel, y que trate bien a los demás países de Oriente Próximo porque todos son nuestros socios».
El futuro sistema de gobierno que desea para Irán no es importante mientras cumpla estas condiciones y Trump se ha declarado dispuesto a preservar la actualidad autoridad de los ayatolás. «A mí no me importaría que fuera un líder religioso. Trato con muchos líderes religiosos y todos son fantásticos», ha añadido Trump que, por lo demás, ha terminado celebrando que el conflicto militar está siendo ahora mismo un éxito rotundo. «De 1 a 10 a esta guerra le doy un 12 o un 15», ha declarado.
«En términos militares lo estamos haciendo muy bien, mejor de lo que nadie habría imaginado», ha añadido el presidente de EEUU, para terminar describiendo a Irán como un país «que era muy poderoso hace una semana, y ahora ha terminado castrado» por los ataques norteamericanos.
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