La inteligencia no está en una parte del cerebro sino que surge de sus conexiones

¿De dónde proviene la inteligencia humana? Es una de las preguntas más fundamentales de la neurociencia. Dado que funciones cognitivas avanzadas como la atención, la memoria, el lenguaje y el razonamiento están vinculadas a redes cerebrales específicas, los científicos han estudiado cada función por separado. Sin embargo, cómo estos sistemas se integran para formar una inteligencia unificada sigue siendo un misterio.

En este contexto, un equipo de investigación dirigido por la Universidad de Notre Dame publicó recientemente resultados que revolucionan el paradigma convencional sobre la base neuronal de la inteligencia. Mediante un método analítico de vanguardia que captura simultáneamente la estructura y la función del cerebro, demostraron que la inteligencia se corresponde estrechamente con el conectoma, un mapa de las conexiones neuronales de todo el cerebro.

«La neurociencia ha tenido cierto éxito al explicar el papel de redes específicas, pero no ha podido explicar cómo sus interacciones dan lugar a una inteligencia única. La pregunta fundamental sigue siendo: ¿cómo se comunican las redes distribuidas y procesan la información colectivamente?», explica Aaron Barbey, profesor de psicología de la Universidad de Notre Dame.

¿En qué parte del cerebro se encuentra la inteligencia?

Anteriormente, la teoría predominante sostenía que la inteligencia se localizaba principalmente en una red que involucraba los lóbulos frontal y parietal (P-FIT). Sin embargo, en los últimos años se ha propuesto la Teoría de la Neurociencia de Redes (NNT), que considera el cerebro como una red en sí misma y afirma que la inteligencia surge no de una ubicación específica, sino de la estructura de conexiones de todo el cerebro.

Barbey y su equipo de investigación probaron el modelo de inteligencia basado en NNT en 831 adultos sanos de entre 22 y 36 años que participaron en el Proyecto Conectoma Humano, una base de datos cerebral a gran escala liderada por Estados Unidos, y en un grupo de 145 adultos que participaron en un estudio financiado por el programa SHARP de la Actividad de Proyectos de Investigación Avanzada de Inteligencia de EE UU (IARPA). Para ello, combinaron dos tipos de datos de imágenes cerebrales: la resonancia magnética funcional, que mide la actividad cerebral en reposo, y la resonancia magnética ponderada por difusión, que permite representar el recorrido de las fibras nerviosas.

A los participantes también se les pidió que realizaran varias pruebas cognitivas sobre vocabulario, memoria, capacidad de razonamiento y velocidad de procesamiento, entre otras, a partir de las cuales se calculó un índice de capacidad intelectual general llamado «inteligencia general» (factor g).

El modelo NNT, que predice la inteligencia a partir de patrones de conectividad de todo el cerebro, demostró consistentemente una mayor precisión que los modelos que utilizaron solo redes específicas y logró más del doble de precisión que un modelo centrado únicamente en la red frontoparietal, tradicionalmente asociada con la inteligencia.

Además, eliminar cualquiera de las redes del modelo tuvo poco efecto en la precisión, lo que sugiere que son las conexiones entre redes, más que las redes específicas en sí mismas, las que sustentan la inteligencia.

Un abuelo jugando con su nieto.

Por años los médicos han recomendado divertirse con amigos de forma espontánea para reducir el envejecimiento del cerebro. Un nuevo estudio respalda esta práctica de alegría social.

Un equilibrio entre conexiones fuertes y débiles

Los investigadores han descubierto que el cerebro contiene una mezcla de fuertes conexiones de corto alcance y conexiones de largo alcance más débiles que conectan regiones distantes: las fuertes conexiones de corto alcance facilitan el procesamiento eficiente de la información local, mientras que las débiles conexiones de largo alcance permiten la integración de la información en todo el cerebro.

Se cree que el equilibrio entre ambas constituye la base neuronal del pensamiento flexible y de la capacidad de aplicar el conocimiento. Este estudio reveló que las conexiones débiles de larga distancia desempeñan un papel más importante en las personas con mayor inteligencia general.