El FBI ha reconocido que compra datos de localización y personales a empresas privadas, alegando que son “información disponible comercialmente” y que sirven para investigaciones de seguridad nacional. Esta práctica, aunque legal, ha generado críticas porque puede vulnerar la privacidad ciudadana. Axel Chévez. consultor en seguridad, fuerza espacial y contraterrorismo, aborda el tema en France 24.