La conferencia de IA más importante del mundo se convirtió en un campo de batalla entre EE UU y China

La Conferencia sobre Sistemas de Procesamiento Neuronal de la Información, mejor conocida como NeurIPS, se ha convertido en la última organización en verse envuelta en un creciente conflicto entre geopolítica y colaboración científica mundial. Los organizadores de la conferencia anunciaron nuevas y controversiales restricciones para los participantes internacionales, que luego revirtieron rápidamente, después de que los investigadores chinos de IA amenazaran con boicotear el evento.

«Se trata de un momento decisivo», afirma Paul Triolo, socio de la empresa asesora DGA-Albright Stonebridge, que estudia las relaciones entre Estados Unidos y China. Triolo sostiene que atraer a investigadores chinos a NeurIPS es beneficioso para los intereses de EE UU, pero algunos funcionarios estadounidenses han presionado para que científicos estadounidenses y chinos desvinculen su trabajo, especialmente en IA, que se ha convertido en un tema delicado en Washington.

El incidente podría agravar las tensiones políticas en torno a la investigación en IA, así como disuadir a los científicos chinos de trabajar en universidades y empresas tecnológicas estadounidenses en el futuro. «En cierto modo, ahora será difícil mantener la investigación básica en IA al margen de la política», argumenta Triolo.

Qué pasó con la NeurIPS

En su manual anual para la presentación de ponencias, publicado a mediados de marzo, los organizadores de NeurIPS anunciaron restricciones actualizadas para la participación. Las normas establecían que el evento no podía prestar servicios de «revisión por pares, edición y publicación» a ninguna organización sujeta a sanciones estadounidenses, y enlazaban con una base de datos de entidades sancionadas. Esta base de datos incluía a empresas y organizaciones incluidas en la lista de entidades de la Oficina de Industria y Seguridad y a otras que figuraban en otra lista con supuestos vínculos con el ejército chino.

Las nuevas normas habrían afectado a investigadores de empresas chinas como Tencent y Huawei que habitualmente presentan trabajos en NeurIPS. La base de datos también incluye entidades de otros países como Rusia e Irán. EE UU impone límites a la hora de hacer negocios con estas organizaciones, pero no existen normas en torno a la publicación académica o la participación en conferencias.

El manual de NeurIPS se ha actualizado desde entonces para especificar que las restricciones solo se aplican a los Nacionales Especialmente Designados y Personas Bloqueadas, una lista utilizada principalmente para grupos terroristas y organizaciones criminales.

«Al preparar el manual de NeurIPS 2026, incluimos un enlace a una herramienta de sanciones del gobierno de Estados Unidos que cubre un conjunto significativamente más amplio de restricciones que las que NeurIPS está realmente obligado a seguir. Este error se debió a una falta de comunicación entre la Fundación NeurIPS y nuestro equipo legal», dijeron los organizadores del evento en un comunicado emitido el viernes.

Antes de dar marcha atrás, los organizadores de la conferencia dijeron inicialmente que la nueva norma se refería «a los requisitos legales que se aplican a la Fundación NeurIPS, que es responsable del cumplimiento de las sanciones», y mencionaron que estaban buscando asesoramiento legal sobre la cuestión.

IA militar REAIM

La declaración internacional, resultante de la tercera cumbre REAIM, enfatiza que la IA no debe sustituir en ningún caso el juicio humano en la toma de decisiones militares y señala que la responsabilidad legal y ética derivada su empleo recae, sin excepción, en los Estados.

La reacción fue inmediata

La nueva norma provocó una rápida reacción por parte de los investigadores de IA de todo el mundo, especialmente en China, que produce una gran cantidad de artículos de vanguardia sobre aprendizaje automático y acoge a una parte cada vez mayor de los mejores talentos mundiales en IA. Varios grupos académicos chinos condenaron la medida y, lo que es más importante, desaconsejaron su asistencia a NeurIPS en el futuro. Algunos instaron a los académicos chinos a contribuir en conferencias nacionales de investigación, lo que podría ayudar a aumentar la influencia del país en campos científicos y tecnológicos relevantes.

La Asociación China de Ciencia y Tecnología (CAST), una influyente organización de científicos e ingenieros afiliada al gobierno, declaró el jueves que dejaría de financiar los viajes de académicos chinos para asistir al NeurIPS y que, en su lugar, usaría el dinero para apoyar conferencias nacionales e internacionales que «respeten los derechos de los académicos chinos».