Donald Trump busca desplegar más fuerzas militares en Medio Oriente y, mientras tanto, crecen las especulaciones sobre lo que el mandatario estaría buscando en Irán. La semana pasada, el presidente señaló que las negociaciones con la República Islámica estaban avanzando, pero en paralelo subió el tono contra Teherán amenazándolo si no aceptaba sus condiciones para terminar la guerra.
Una semana después siguen persistiendo las dudas sobre los planes de Trump en Irán. Sin embargo, medios estadounidenses han dado a conocer que el presidente podría estar buscando recursos naturales de ese país.
Por un lado, ‘The Wall Street Journal’ publicó un informe exclusivo en el que reportó que Trump se encontaría sopesando una operación militar para extraer uranio de Irán.
Según el diario estadounidense, con la operación que estaría pensando el presidente estadounidense estaría considerando extraer cerca de 1.000 libras de uranio de Irán. El ‘WSJ’, asegura –citando fuentes de seguridad– que “se trataría de una misión compleja y de alto riesgo que probablemente implicaría la presencia de fuerzas estadounidenses dentro del país durante varios días o incluso más tiempo”.
Aun así, el ‘WSJ’ asegura que Trump aún no habría decidido si dar la orden y que se encontaría “evaluando el peligro que supondría para las tropas”. También asegura que a pesar de ello, el mandatario no habría descartado la idea, sino que sería una posibilidad en “su objetivo central de impedir que Irán desarrolle un arma nuclear”.
Además de esto, el uranio también entraría en una posible ecuación de negociación con Irán. El medio asegura que Trump ha instado a sus “asesores a presionar a Irán para que entregue el material como condición para poner fin a la guerra”. En ese sentido, el presidente estaría buscando que si Irán no accede a entregarlo de manera voluntaria podría ser “incautado por la fuerza”.
Leer tambiénBotas en el terreno: ¿Qué tan viable sería un despliegue de tropas estadounidenses en Medio Oriente?
¿Incautar el uranio iraní?: posiciones encontradas
El tema del uranio iraní no es algo nuevo para Trump. Se trata de un aspecto que ha repetido en múltiples ocasiones y ha asegurado que EE. UU. pretende que el país de Medio Oriente no logre poseer una arma nuclear.
«Nos van a entregar el polvo nuclear», sentenció el domingo el presidente estadounidense, mostrándose confiado de los planes estadounidenses.
En el pasado, Irán ha confirmado que cuenta con unos 440 kilos de material nuclear enriquecido al 60 %, un nivel de pureza que se considera cercano al 90 % necesario para la fabricación de armas nucleares. Aun así, la República Islámica ha asegurado que no persigue ese objetivo. Por su parte, el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) denuncia que desde 2019 se le ha denegado el acceso a las instalaciones de Irán.
‘The Wall Street Journal’ también detalló las posiciones encontradas que se desprenden de el posible plan de Trump.
Según el artículo exclusivo, “Trump y algunos de sus aliados creen que sería posible incautar el material mediante una operación dirigida que no prolongaría significativamente la guerra y permitiría cerrar el conflicto en un plazo relativamente corto”.
Sin embargo, advierte que múltiples expertos militares han alertado sobre la complejidad de una operación de esa envergadura, lo que podría escalar aún más la guerra.
Según el ‘WSJ’, una eventual operación para extraer el uranio iraní implicaría un despliegue complejo y de alto riesgo sobre el terreno. La misión requeriría la entrada de tropas estadounidenses en territorio iraní bajo amenaza de misiles y drones, la protección de las zonas de extracción y la intervención de unidades especializadas capaces de manipular material radiactivo.
Además, el medio recuerda que el uranio es “almacenado en cilindros especiales” y que tendría que ser “transportado en condiciones de alta seguridad”.
El diario también señala que Washington podría evitar este escenario si Irán accede a entregar el material en el marco de un acuerdo de paz, como ya ha ocurrido en precedentes en Kazajistán en 1994 y Georgia en 1998.
El petróleo iraní, ¿otra posibilidad sobre la mesa?
Al costado de la posibilidad de incautar el uranio iraní surge otro escenario: Trump estaría buscando quedarse con el petróleo de Irán. Al menos así lo dio a conocer ‘The Financial Times’ en una entrevista con el presidente.
Según afirmó Trump para ese medio, Estados Unidos buscaría “tomar el control de la isla de Kharg”, que es uno de los principles centros de exportación petrolera del país.
“Tal vez tomemos la isla de Kharg, tal vez no. Tenemos muchas opciones”, sentenció Trump al respecto.
Se trata de un escenario que no parecería tan descabellado después del precedente que sentó Trump con Venezuela luego de haber intervenido en el país suramericano y haber sacado a Nicolás Maduro del país. Sin embargo, es esperable que en el contexto iraní esto podría ser mucho más complejo.
Al igual que el escenario derivado del uranio iraní, este podría ser muy arriesgado pues –señala el medio– “aumentaría la probabilidad de bajas estadounidenses y podría prolongar el conflicto”.
Trump, entre amenazas y supuestos avances diplomáticos
Luego de un mes de guerra en Irán, parece que Trump se debate constantemente entre negociar y presionar militarmente a la República Islámica.
El presidente ha afirmado repetidamente estar logrando avances diplomáticos mientras intensifica sus amenazas y envía miles de soldados estadounidenses más Medio Oriente.
Este lunes, volvió a repetir la dinámica. Amenazó con destruir los recursos energéticos del país y otras infraestructuras vitales como las plantas desalinizadoras si no se llega a un acuerdo. Unos pronunciamientos que muestran que los ataques podrían podrían incluir infraestructuras civiles.
Al respecto, según expertos legales citados por AP, las leyes de los conflictos armados permiten los ataques contra infraestructuras civiles, como centrales eléctricas, solo si la ventaja militar compensa el daño a la población civil. Se considera un requisito difícil de cumplir, y causar un sufrimiento excesivo a los civiles puede constituir un crimen de guerra.
En paralelo, Trump señaló en una publicación en redes sociales que se estarían logrando “grandes avances» en las conversaciones con Irán para poner fin a las operaciones militares. En ese sentido, el presidente volvió a advertir que el estrecho de Ormuz debe ser abierto de inmediato.
Se trata de un punto urgente para Trump por sus efectos económicos, pues en ese punto se transporta una quinta parte del petróleo mundial.
“Se ha logrado un gran progreso, pero si por alguna razón no se alcanza pronto un acuerdo —lo cual probablemente ocurrirá— y si el estrecho de Ormuz no se abre inmediatamente ‘para los negocios’, pondremos fin a nuestra encantadora ‘estancia’ en Irán destruyendo por completo todas sus plantas eléctricas, pozos petroleros y la isla de Kharg”, escribió Trump.
Irán tilda de “excesivas” las exigencias de Trump
La posición de Irán contrasta de forma clara con la estadounidense. El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmail Baghaei, aseguró este lunes que el país recibió la propuesta de 15 puntos de Trump y que las exigencias de Washington eran “excesivas, poco realistas e irracionales”.
En esa misma línea, insistió en que no se han mantenido conversaciones directas con Washington y reforzó el mensaje de confrontación. “Nuestra posición es clara. Estamos bajo agresión militar. Por lo tanto, todos nuestros esfuerzos y capacidades están enfocados en defendernos”, afirmó en rueda de prensa.
Teherán también ha elevado el tono y ha advertido sobre posibles escenarios de escalada. Irán amenazó con lanzar una invasión terrestre de los países árabes del Golfo y minar el Golfo Pérsico si las tropas estadounidenses pisan su territorio.
En paralelo, los intentos de mediación tampoco han logrado avances concretos. Según señaló un funcionario de seguridad de Pakistán para Reuters, por ahora es poco probable que se produzcan conversaciones directas entre Estados Unidos e Irán, pese a los esfuerzos de Islamabad por acercar a ambas partes.
En este contexto, la guerra, lejos de contenerse, ha elevado los temores de una mayor escalada regional. Irán ha atacado a países del Golfo, mientras que los hutíes han ampliado su ofensiva y podrían afectar otra ruta clave, el estrecho de Bab el-Mandeb.
Con EFE, Reuters, AP y medios locales