Escuchar artículo
Prácticamente son inexistentes los programas permanentes en favor de los dominicanos que residen en el extranjero. Me refiero a asistencia legal, orientación migratoria, educación en país anfitrión, charlas de salud preventiva, protección social o apoyo a los envejecientes. Parecen ser asuntos demasiado aburridos para la agenda oficial.
Eso no ocurre, sin embargo, con la exposición en las redes sociales de una fiesta, un cóctel o una pasarela con políticos sonrientes.
El INDEX, que debería ser una verdadera puerta de apoyo para el dominicano en el exterior, parece que todavía está buscando el mapa para encontrar las necesidades reales de la comunidad.
Y tenemos siete diputados de ultramar. ¡Siete! Uno pensaría que, con tantos representantes, ya tendríamos una agenda legislativa robusta para defender a los dominicanos que viven fuera. Pero no: aparentemente la prioridad es levantar la mano cuando toca votar, levantar la copa cuando hay celebración y levantar el teléfono para tomarse la foto Selfie.
Mientras los jóvenes buscan oportunidades, los envejecientes necesitan apoyo y las familias enfrentan problemas migratorios, legales y sociales. La política de la diáspora sigue siendo discursos, reconocimientos, fiestas y fotografías.
Pero tranquilos, compatriotas: cuando llegue la próxima campaña, volverán a descubrir que existimos. Y entonces sí habrá abrazos, bandera, fotos y promesas en alta definición.
Porque resolver problemas no siempre da votos… pero una buena foto sí da “likes”.
jpm-am
Compártelo en tus redes:
