Ciudad de México, 29 de agosto de 2026.— La República Dominicana y México reafirmaron sus profundos vínculos históricos, diplomáticos, de cooperación y parlamentarios durante la ceremonia de entrega y develación del busto del legislador y patriota dominicano Antonio Delfín Madrigal (1824–1889), realizada en la Casa de Cultura Jesús Reyes Heroles, en el corazón de Coyoacán, Ciudad de México.
El acto reivindicó uno de los episodios más significativos y trascendentales de la historia compartida entre ambas naciones: la proclamación de Benito Juárez como “Benemérito de la América. El 11 de mayo de 1867, siendo diputado del Congreso Nacional Dominicano, Antonio Delfin Madrigal propuso una moción para conferir ese título al presidente de los Estados Unidos Mexicanos, Benito Juarez, en reconocimiento a su defensa de la libertad, la soberanía y la independencia de México y con ello la de todas las naciones americanas.
La moción fue aprobada a unanimidad por los 15 legisladores presentes en aquella histórica sesión del poder legislativo de la República Dominicana, convirtiéndose en una extraordinaria manifestación de solidaridad continental en momentos decisivos para la soberanía mexicana.
La placa colocada junto al busto preserva los nombres de aquellos representantes: Juan Bautista Zafra, presidente del Congreso Nacional; Melitón Valverde; Pedro Valverde y Lara; Manuel María Castillo Medrano; Álvaro Fernández; Ramón María Mella Brea; Antonio Delfín Madrigal; Carlos Nouel; Jacinto de Castro; Wenceslao de la Concha; Deogracia Linares; Faustino de Soto; Telésforo Objío; Olegario Pérez y Juan Bautista Morel.
Un homenaje a la valentía y la solidaridad continental.
Durante el uso de la palabra, el senador mexicano Francisco Chíguil Figueroa resaltó la trascendencia histórica de aquel acontecimiento y valoró grandemente la donación que hace a México la República Dominicana, con lo cual honra la memoria de Benito Juárez y Antonio Delfín Madrigal y reafirma la solidaridad que ha orientado a las relaciones entre ambos países.
Se valoró positivamente el gesto de Delfin Madrigal y de los legisladores dominicanos de aquel día, por trascender el ámbito parlamentario para convertirse en una temprana manifestación de fraternidad entre dos naciones unidas por valores republicanos y por la defensa del derecho de sus pueblos a decidir soberanamente su destino.
La diputada Carmen Leyda Escarfuller Morel de Melo, presidenta del Grupo Parlamentario de Amistad República Dominicana–México, anunció al público presente la presentación ante la Cámara de Diputados de la República Dominicana de la ley que pretende declarar el 11 de mayo como Día de la Confraternidad Dominico-Mexicana, una iniciativa contenida en el proyecto de donación del busto de Antonio Delfin Madrigal elaborado por Orlando Rodríguez, consejero en la Embajada de la República Dominicana en México, a fin de institucionalizar una fecha que recuerde y proyecte los históricos vínculos de solidaridad, amistad y simpatías entre ambos pueblos.
El embajador Juan Bolivar Díaz Santana leyó la moción presentada por Delfin Madrigal ante los diputados del Congreso Nacional que provocó la proclamación de Benito Juárez como Benemérito de la América.
Participaron también como parte de la delegación legislativa dominicana los diputados Juan Carlos Echavarría, Valerio Leonardo, Hermes Evangelina José Méndez, Adelis Olivares y Miguel Espinal, quienes posteriormente participarán en una reunión con los miembros del grupo parlamentario de amistad México-República Dominicana.
Coyoacán, escenario de una memoria compartida
Las autoridades mexicanas destacaron que las relaciones entre México y la República Dominicana se construyeron sobre los nobles ideales de la libertad y la solidaridad.
Ricardo Andrés Pascoe Pierce, jefe de la Oficina de la Alcaldía Coyoacán, y José Luis Hernández Estrada, director para el Caribe de la Secretaría de Relaciones Exteriores de México, resaltaron la profundidad de esos vínculos y la importancia de preservar una memoria histórica que ha unido a dominicanos y mexicanos a través de diferentes generaciones.
Durante las distintas intervenciones fueron evocadas figuras como José Núñez de Cáceres, quien residió en México e incidió positivamente en la politica mexicana, y el insigne humanista dominicano Pedro Henríquez Ureña, cuya actividad académica, intelectual y docente dejó una profunda huella en la educación mexicana, entre otros dominicanos que también tuvieron una trayectoria profesional destacada.
La ceremonia contó igualmente con la participación de Hilda Trujillo Soto, directora general de Cultura de la Alcaldia de Coyoacán, junto con autoridades mexicanas y dominicanas, legisladores e invitados especiales.
Develación, lectura de la placa y reconocimiento al escultor
Uno de los momentos centrales de la ceremonia fue la develación del busto de Antonio Delfín Madrigal, realizada por el embajador Juan Bolívar Díaz Santana y Ricardo Andrés Pascoe Pierce, en compañía de ltras autoridades mexicanas, legisladores, miembros del cuerpo diplomático e invitados.
Luego de la develación, el consejero Orlando Rodríguez Rosario, consejero de la Embajada de la República Dominicana en México y encargado del proyecto de donación, leyó la placa que identifica a la escultura, en la que se inscribe la hazaña histórica y los nombres de los diputados que junto a Delfin Madrigal proclamaron a Benito Juárez como Benemérito de la América.
La jornada reconoció al escultor Javier Marino Sánchez Benítez, escultor del busto, cuya labor permitió reconstruir tridimensionalmente la imagen de Antonio Delfín Madrigal a partir de una antigua fotografía recuperada en el Archivo General de la Nación, dando vida así al rostro que personifica la valentía, la solidaridad y los valores democráticos del pueblo dominicano.
El primer secretario Carlos Rojas, de la Embajada de la República Dominicana en México, tuvo a su cargo la lectura del reconocimiento otorgado al escultor por la Embajada de la República Dominicana en México y la Alcaldía Coyoacán, destacando su extraordinaria maestría, generosidad y labor desinteresada para hacer posible la donación de la obra al pueblo mexicano.
La presencia conjunta de representantes diplomáticos, parlamentarios y autoridades locales reafirmó el carácter multidimensional de una relación que encuentra en la historia y la cooperación instrumentos fundamentales para profundizar las relaciones entre México y la República Dominicana.
Recorrido por la calle Delfín Madrigal
Concluido el acto protocolario, la jornada continuó con un recorrido por la calle que lleva el nombre de Antonio Delfín Madrigal, en la colonia Pedregal de Santo Domingo, Coyoacán, Ciudad de México, para conocer el proyecto arquitectónico de modificación de la rotonda en donde será colocado el busto.
Los diputados dominicanos, autoridades y representantes vinculados al proyecto realizaron el recorrido acompañados por los arquitectos responsables del proyecto, conociendo directamente el espacio donde el nombre del legislador dominicano forma ya parte de la memoria urbana de Coyoacán.
Una historia que continúa
La develación del busto de Antonio Delfín Madrigal representa mucho más que la instalación de una obra escultórica. Recupera para las nuevas generaciones la historia de un legislador dominicano que comprendió, en un momento decisivo del siglo XIX, que defender la soberanía de México era también defender el principio de soberanía de los pueblos de América.
A 159 años de ese acontecimiento, México y la República Dominicana celebran su historia compartida.
El busto de Antonio Delfín Madrigal, la calle que lleva su nombre en Coyoacán y la iniciativa para instituir el 11 de mayo como Día de la Confraternidad Dominico-Mexicana articulan pasado, presente y futuro en una misma narrativa de amistad y solidaridad.



