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Un médico me ha solicitado investigar si es cierto que consumir los huevos de tortuga carey y de las aves bubíes son potenciadores sexuales masculinos.
En primer lugar es conveniente señalar que la tortuga carey (Eretmochelys imbricata), es la que los dominicanos reconocemos por el patrón dorado y pardo de su caparazón (con el que trágicamente durante años se fabricaron peinetas y artesanías). Habita en los arrecifes de coral y aguas cálidas del Caribe, incluyendo nuestras costas e islas adyacentes como Saona y Jaragua.
En segundo lugar, el ave bubí (pájaro bobo o piquero), es esa ave marina de cuerpo esbelto (ave fina y elegante), alas largas y pico cónico que solemos ver planeando y lanzándose en picada al mar para pescar en cayos y acantilados como Cayo Levantado, Los Haitises o la Isla Cabras.
Delito
Vale decir que tanto la tortuga carey como las aves bubíes son especies en peligro de extinción. Esto significa que el sistema jurídico dominicano e internacional protege y castiga como delito ambiental las acciones que vayan en contra de la reproducción natural de estas especies. En síntesis, comer huevos de tortuga carey y/o de aves bubíes es un delito.
Es importante que se entienda que, en general, los huevos poseen una composición química en la cual entre el 70 a 75 % es agua. Entre otras sustancias, contienen proteínas de alto valor nutritivo, grasas, colesterol y micronutrientes orgánicos e inorgánicos.

Entre los micronutrientes orgánicos están las vitaminas, tales como: A, D y E; y vitaminas del Complejo B. Asimismo, entre los micronutrientes inorgánicos (minerales) los huevos contienen fósforo, calcio, potasio, hierro y zinc.
Que quede claro que, no existe ningún huevo en el reino animal que contenga principios activos bioquímicamente distintos a lo indicado en el párrafo anterior.
Debe entenderse que las sustancias asociadas con la potencia sexual masculina (las que mejoran una erección firme y sostenida) son moléculas sintéticas (sustancias hechas en un laboratorio) tales como: sildenafilo (viagra), tadalafilo o vardenafilo.
Además, los precursores del óxido nítrico como la L-arginina, L-citrulina, ambos aminoácidos que actúan como vasodilatadores suaves.
También existen estimulantes hormonales o del sistema nervioso central como la “yohimbina” que ha sido utilizada con mayor frecuencia en el mundo animal que no razona.
Un mito
Como se puede observar, ninguna de las moléculas señaladas en los tres párrafos anteriores está contenida en ningún tipo de huevo. Por tanto, esperar aumentar la potencia sexual masculina consumiendo huevos de tortuga carey o de aves bubíes, o de cualquier otro animal, no tiene ninguna base científica que lo sustente. En pocas palabras es un mito, una falsa creencia que solo sirve para agravar la existencia de estas dos especies que están en peligro de extinción.
Es conveniente señalar que si algún hombre se siente “más hombre” al tomar estos huevos mezclados con mamajuana, dicho efecto se debe exclusivamente a dos factores: la vasodilatación temporal que produce el alcohol (etanol) de la bebida (o plantas añadidas que contengan vasodilatadores) y el potente “efecto placebo” que psicológicamente se induce por la creencia popular.
Se finaliza este texto haciendo un llamado a la ciudadanía para rechazar estas prácticas engañosas y destructivas. Asimismo, las autoridades correspondientes (Ministerio de Medio Ambiente, Procuraduría Especializada para la Defensa del Medio Ambiente y la Policía Nacional) deben perseguir, desmantelar y castigar con todo el peso de la ley a las mafias y comerciantes inescrupulosos (sin importar su nacionalidad) que se lucran con el tráfico ilegal de estos huevos. Proteger nuestra fauna es un deber patriótico y ambiental de todos.
huco71@gmail.com
jpm-am
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