Autoridades contienen derrame en el Golfo de México; comunidades exigen respuestas

La dependencia detalló que, tan solo en las costas de Veracruz, se desplegaron 210 trabajadores para contener los efectos del derrame y realizar labores de limpieza. Asimismo, estimó que hasta ahora se han recolectado 91 toneladas de residuos contaminados en diversas localidades, incluidas Playa Barrillas, en el municipio de Coatzacoalcos, y la Laguna del Ostión, en el municipio de Pajapan. En este último sitio, además, se instalaron cordones especiales para contener la iridiscencia en el agua.

La Semarnat indicó que los trabajos presentan un avance general de 85% y que los residuos recolectados han sido almacenados temporalmente para su manejo seguro, conforme a los protocolos ambientales.

En cuanto a la protección de ecosistemas, las autoridades realizaron inspecciones en el Parque Nacional Sistema Arrecifal Veracruzano, donde confirmaron que, hasta el momento, el área se encuentra libre de manchas de hidrocarburo tanto en el mar como en sus playas. No obstante, señalaron que se mantendrá una vigilancia permanente para garantizar la integridad de esta zona natural protegida.

Por su parte, la ASEA inició una investigación formal sobre el derrame, que incluye la solicitud de información a diversas empresas petroleras que operan en las áreas afectadas y zonas aledañas. El objetivo es determinar si alguna falla operativa estuvo relacionada con el origen del incidente.

Comunidades locales exigen transparencia

Hasta ahora, no existen reportes oficiales detallados sobre los daños ambientales y económicos ocasionados por el derrame. Sin embargo, distintas organizaciones ambientalistas advierten que las afectaciones podrían ser incalculables en ambos ámbitos.

Se estima que en la zona más impactada, conformada por las regiones de Pajapan, Mecayapan y Tatahuicapan, en Veracruz, alrededor de 14,000 personas dependen de actividades pesqueras y turísticas, las cuales se han visto comprometidas.

La organización Greenpeace señaló que las comunidades indígenas y pesqueras enfrentan una situación de emergencia, ya que no han podido desarrollar sus principales actividades económicas. “Esta situación incrementa la vulnerabilidad de las familias que dependen del ingreso diario para su subsistencia, afectando de manera particular a las mujeres indígenas que participan en estas labores. De acuerdo con comunidades y cooperativas afectadas, hasta el momento ninguna ha recibido indemnización por las pérdidas económicas”, indicó.

En relación con los impactos ambientales, la Red Corredor Arrecifal del Golfo de México advirtió que aún se desconoce la magnitud real de las afectaciones a la flora y fauna de los ecosistemas costeros. No obstante, recordó que antecedentes de otros derrames han evidenciado impactos graves, tanto directos como indirectos, algunos de ellos irreversibles.