Este sábado, la ciudad costera de Sidón en el sur del Líbano fue blanco de intensos bombardeos israelíes que destruyeron apartamentos y edificios residenciales. Los ataques también alcanzaron zonas del norte de Beirut, dejando a los habitantes en estado de miedo permanente: “Ya no estamos a salvo, ni siquiera sabemos si podemos hacer un viaje corto sin correr peligro”, relató una residente. Entre los objetivos atacados se encontraba un centro de salud en Sidón, que quedó completamente destruido.