Ciencia pegajosa: conoce la evolución de las telarañas

Puede parecer una tontería tenerle miedo a una pequeña araña, pero las apariciones de este depredador en las películas de terror cobran más sentido cuando se tiene en cuenta la precisión, la habilidad y la creatividad que emplea para atrapar a sus presas. Los colmillos inyectores de veneno de las arañas y las garras puntiagudas que coronan sus patas segmentadas son lo suficientemente amenazantes, pero su innovador uso de la seda para atrapar a sus víctimas puede ser la principal razón para expresar agradecimiento por el hecho de que son pequeñas.

“Son auténticas maestras en el uso de la seda”, afirma Paul Selden, aracnólogo y paleontólogo de la Universidad de Kansas. Otros bichos también producen seda. Los gusanos de seda la utilizan para pupar y algunas hormigas construyen sus nidos con ella, pero, según Selden, “no tienen la gran variedad de usos que le dan las arañas”.

La seda de araña se utiliza de muchas maneras: para proteger los huevos, para crear hogares submarinos y, lo más llamativo, como herramientas de caza de una diversidad asombrosa. En el árbol que se muestra abajo, los científicos han esbozado una muestra de diseños de telas de arañas tejedoras y arañas descendientes de ellas; solo un subconjunto de las arañas utilizan la seda para cazar. El suelo y el tronco están ocupados por parientes ancestrales y algunas de las estructuras de seda que precedieron a las suspendidas en las ramas.

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Este árbol alberga una muestra de Orbiculariae, ilustrando la diversidad de las telarañas. Las arañas más antiguas desde el punto de vista evolutivo y sus antepasados aparecen en el suelo y en el tronco; las más recientes cuelgan de las ramas más altas.

F. VOLLRATH AND P. SELDEN / AR ECOLOGY, EVOLUTION, AND SYSTEMATICS 2007 (MODIFICADO DE VOLLRATH 1988) vía Knowable en español

Las arañas tejedoras de telas orbiculares, a veces clasificadas junto con sus descendientes en un grupo llamado Orbiculariae, constituyen aproximadamente una cuarta parte de las más de 45 000 especies de arañas conocidas. Sus telas suelen presentar el clásico círculo concéntrico e hilos en forma de radios que irradian desde un centro. Pero algunos miembros de Orbiculariae tejen novedades. En la imagen, una araña Mastophora cuelga del punto más alto del árbol, preparada para lanzar su esfera pegajosa a las polillas atraídas por un señuelo de feromonas. A la derecha, una araña lanzadora de redes Deinopis sostiene una red de seda entre sus garras, lista para lanzarla cuando su presa pase por debajo.

Los científicos siguen trabajando para clasificar esta diversidad y comprender cómo llegó hasta aquí, afirma Selden, coautor de una revisión sobre la evolución de las telas de araña en el Annual Review of Ecology, Evolution, and Systematics. Esta imagen de la revisión insinúa una progresión evolutiva general a medida que se asciende por el árbol y destaca un acontecimiento crucial: cuando los insectos comenzaron a volar, las arañas los persiguieron, colocando sus trampas más alto en el aire.

Las telas continuaron diversificándose a medida que los insectos desarrollaban formas de escapar de este grupo de depredadores. La tela en forma de escalera de Scoloderus, que presenta una red alargada y entrecruzada sobre una típica esfera circular, está especializada en atrapar polillas, que normalmente escaparían de una tela pegajosa desprendiendo escamas protectoras. La parte de la escalera mantiene a la polilla cayendo en picada y la atrapa cuando se le han desprendido todas las escamas. La araña triangular Hyptiotes optimiza su ataque soltando la parte de hilo largo de su telaraña cuando un insecto golpea la parte principal, con forma de cono. Como resultado, la telaraña se derrumba y envuelve al objetivo, como una tienda de campaña que de repente ha perdido sus postes.