La crisis mundial de los hidrocarburos se intensifica como consecuencia de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán. En Francia, las vías de acceso a París colapsaron por protestas que reclaman ayudas económicas ante el alza del combustible. En Kosovo, los agricultores sufren la dependencia de las importaciones de petróleo. Egipto, por su parte, decretó un toque de queda comercial que obliga a cerrar tiendas temprano para reducir el consumo de energía.