Paradójicamente, la transmisión de datos del CNE funciona a través de un sistema dedicado, no conectado al internet público, precisamente para evitar este tipo de intervención externa. ¿Cómo podría un sistema de “intranet” recibir un ataque DDoS?
Casi dos años después, el gobierno sigue sin presentar las actas, que, por lo demás, sí fueron recabadas y publicadas por los testigos de la oposición (algunas incluso por miembros del partido de gobierno, PSUV); la contabilización de tales actas muestra como resultado el triunfo de Edmundo González con cerca del 70% de los votos.
Proyectar la verdad para romper cadenas
La represión que siguió a las elecciones de 2024 en Venezuela ha sido, según la gente de Hacha y Machete, el episodio más grave de atropellos que haya sufrido el país en los últimos años.
Ahora, en 2026, y en el contexto de una transición política sobre la que existen más dudas que certezas, además de un proceso incompleto de excarcelaciones de quienes fueron detenidos de forma arbitraria, Hacha y Machete quiere transformar su testimonio en un movimiento global al que han llamado: La Jornada Internacional por la Amnistía en Venezuela.
En al menos 20 ciudades alrededor del mundo, desde Madrid hasta Washington y desde Buenos Aires hasta Berlín, con el apoyo de organizaciones como el Comité por la Liberación de los Presos Políticos (CLIPP), la Washington Office for Latin America (WOLA), el Laboratorio de Paz VE o el Laboratorio Ciudadano, se congregarán con un fin único: exigir libertad bajo la premisa de justicia, no impunidad. Claman que “El 21 de febrero, el silencio no será una opción”.
Afirman que «Lo más potente de esta iniciativa es su carácter orgánico, pues está impulsada por una red de voluntarios y miembros de la comunidad de Hacha y Machete, con apoyo de organizaciones locales e internacionales, que han habilitado espacios comunitarios, centros culturales, negocios propios y hasta sus propios hogares para hacer realidad el evento y proyectar el documental.
A pesar del asedio y la censura, la expectativa más alta está puesta sobre el propio territorio venezolano. “Allí, la jornada se vive con una mística distinta: la de la resistencia que poco a poco retoma el espacio público” aseguran. En la capital venezolana buscan proyectar De Macedonia, con amor en la Universidad Central de Venezuela, un centro neurálgico de la cultura democrática. Proyectar en Venezuela un documental como este es un acto atervido, incluso tras los eventos del 3 de enero.
Pero la Jornada Internacional por la Amnistía en Venezuela es apenas un primer ensayo que busca resaltar la realidad que refleja el documental, “el quiebre total del apoyo popular al sistema totalitario imperante en Venezuela y las políticas represivas que han utilizado para mantenerse en el poder”. En Hacha y Machete creen que se trata de una realidad que muchos ignoran y que otros pasan por alto por “solidaridad ideológica”.
“Continuaremos organizando muestras como la del 21F en diferentes partes del mundo y especialmente ahora, con el proceso de teórica transición democrática que se ha iniciado a partir del 3 de enero”, prometen. “Buscaremos que su divulgación dentro del país sea más amplia”, añaden. Mientras tanto, continúan expandiendo su red de activistas, creadores culturales e iniciativas informativas, buscando ser una entidad de referencia para la transición política en su país.