EE. UU. lanzó un ataque masivo contra la isla de Kharg, clave para las exportaciones de petróleo iraní. La ofensiva destruyó objetivos militares, pero Washington asegura que no dañó la infraestructura petrolera. Asimismo, Trump aseguró que barcos de su naval escoltaron buques que transportan hidrocarburos por el estrecho de Ormuz.