Esmail Qaani, sucesor de Qasem Soleimani al frente de la Fuerza Quds, es un general iraní de línea dura. Su liderazgo ha sido clave en la estrategia extraterritorial de Irán, aunque su perfil hermético ha alimentado rumores y especulaciones, incluso teorías que lo señalan como posible espía israelí.