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Decenas de muertos y más de 300 heridos en Líbano
Israel aviva su frente de guerra en Líbano contra el grupo proiraní Hezbolá, que entró el lunes 2 de marzo en el conflicto en Medio Oriente con el disparo de misiles y drones hacia territorio israelí.
El país amanecía con al menos 56 muertes registradas desde el inicio de la escalada, según cifras oficiales citadas por la agencia de noticias EFE. Sin embargo, la letal cifra sigue en aumento y en las últimas horas el ministro de Asuntos Sociales del Líbano indicó que otras 20 personas perdieron la vida solo en lo corrido de este miércoles 4 de marzo.
Además, al menos 335 personas han resultado heridas, según cifras del Centro de Operaciones de Emergencia del Líbano, adscrito al Ministerio de Salud.
Algunas de las últimas víctimas fueron reportadas en las localidades de Saadiyat y Aramoun, al sur de Beirut, atacadas durante la madrugada de este miércoles, donde se reportaron seis muertos y ocho heridos, según un comunicado de los servicios de emergencia.
Otro bombardeo en plena noche alcanzó el Hotel Comfort, en un suburbio de Baabda, al sureste de Beirut, fuera de las zonas atacadas con asiduidad. Unas cinco personas resultaron con lesiones, entre ellas una recepcionista en estado grave.
Paralelamente, el extrarradio capitalino del Dahye volvió a ser objetivo de nuevos ataques esta mañana, con explosiones en varios puntos que dejaron el horizonte de la ciudad manchado de negro.
Otro bombardeo en plena noche alcanzó el Hotel Comfort, en un suburbio de Baabda, al sureste de Beirut, fuera de las zonas atacadas con asiduidad. Unas cinco personas resultaron con lesiones, entre ellas una recepcionista en estado grave.
Paralelamente, el extrarradio capitalino del Dahye volvió a ser objetivo de nuevos ataques esta mañana, con explosiones en varios puntos que dejaron el horizonte de la ciudad manchado de negro.
Israel asegura haber impactado unos 250 objetivos del grupo de Hezbolá en el sur y el este del Líbano, entre ellos depósitos de armas y lugares de reunión.
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De los ataques por aire a las acciones en tierra
Este 4 de marzo, las tropas israelíes entraron y avanzaron hacia varias ciudades y aldeas en el sur del Líbano, según señaló la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas para el Líbano (FPNUL), conocida como cascos azules, a la agencia de noticias AFP.
«Las fuerzas israelíes están presentes hoy en varias aldeas, incluyendo Kfar Kila, Houla, Kfar Shouba, Yaroun y Khiam», indicaron las fuentes.
Khiam, el punto más profundo de la lista, se encuentra a unos seis kilómetros de la frontera.
Este movimiento llegó un día después de que el ministro de Defensa, Israel Katz, ordenara a sus fuerzas que tomaran «el control de posiciones estratégicas adicionales en el Líbano», mientras su Ejército buscaba establecer lo que describió como una «zona de amortiguamiento» o de «seguridad» contra Hezbolá.
«Las Fuerzas de Defensa de Israel han iniciado una ola de ataques en la zona sur del Líbano», recogió, por su parte, un comunicado publicado por el Ejército israelí en la tarde de este miércoles 5 de marzo, que no detalla los objetivos específicos de sus bombardeos.
No obstante, el Gobierno de Benjamin Netanyahu ordenó más temprano a los residentes de más de 15 aldeas fronterizas en el sur del Líbano que se desplazaran «inmediatamente» al norte del río Litani, debido a ataques inminentes. Y la histórica ciudad libanesa de Tiro, con alrededor de 200.000 habitantes y Patrimonio de la Humanidad de la Unesco, fue añadida a la alerta de evacuación forzada.
Horas después, el Ejército israelí reportó dos soldados heridos tras disparos antitanque contra tropas en el sur del Líbano, como una comprobación de las escaramuzas en el campo de batalla.
Israel ha mantenido posiciones militares en el sur de Líbano, pese a la retirada estipulada en el alto el fuego de finales de 2024. Sin embargo, el martes 3 de marzo llevó su ofensiva a otro nivel al ordenar movimientos terrestres en la frontera libanesa.
Del otro lado del frente, Hezbolá informó este miércoles del lanzamiento de misiles contra objetivos en la ciudad de Metulla, en el norte de Israel, después de atacar la base naval de Haifa.
Además, el grupo chiita reivindicó un ataque contra una base militar israelí cerca de la ciudad de Safed y el golpe contra un tanque israelí en la ciudad de Houla, en el sur del Líbano, cerca de la frontera.
Un portavoz del Ejército detalló que estaban «posicionando tropas un poco más lejos (en el Líbano) de lo que lo había hecho antes, para evitar cualquier ataque contra las comunidades del norte (de Israel)», mientras Israel Katz sostuvo que el objetivo de la nueva incursión en Líbano es “prevenir ataques contra las comunidades fronterizas” del país.
La Agencia Nacional de Noticias del Estado libanés informó de soldados israelíes que entraron en la ciudad de Khiyam, a unos 5 kilómetros del lado libanés de la frontera.
Ante este panorama, el Ejército del Líbano, que no suele enfrentarse a Israel, toma medidas y en las últimas horas anunció que se desplegó en algunas posiciones fronterizas debido a la incursión de tropas israelíes en el sur de su país.
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Más de 65.000 desplazados, una cifra que aumenta rápidamente
Israel ordenó este miércoles el desalojo de una quincena de pueblos al sur del Líbano que representan una franja de aproximadamente el 8% del territorio nacional.
El portavoz árabe del Ejército israelí, Avichay Adraee, advirtió en redes sociales que la gente que permanezca en el sur del río está poniendo en peligro su vida y además llamó a evacuar el barrio de Haret Hreik en los suburbios del sur de Beirut.
Los últimos llamados a abandonar el territorio se suman a las órdenes de desplazamiento forzado emitidas el martes 3 de marzo para más de 50 ciudades en el sur del Líbano.
Más de 65.000 personas han tenido que desplazarse en el Líbano a causa de la ofensiva israelí, una cifra que «está aumentando rápidamente», indicó este miércoles el Programa Mundial de Alimentos de la ONU (PMA), entidad que ha atendido a 9.000 personas en 44 refugios.
El secretario general del Consejo Noruego de Refugiados (NRC), Jan Egeland, también manifestó preocupación por las «decenas de miles» de desplazados que «permanecen en la calle o se alojan con familiares o amigos» y advirtió que la evacuación al sur del río Litani «alterará aún más la vida de muchas personas».
El martes, el Ejército israelí aseguró que “no toleraría ninguna presencia de representantes del régimen iraní en el Líbano” y les dio 24 horas para abandonar el país.
Human Rights Watch afirmó que las personas que no están directamente involucradas en las hostilidades no pueden ser objeto de persecución, según el derecho internacional: «La sugerencia de que las fuerzas israelíes atacarán a funcionarios del Gobierno iraní que no abandonen el Líbano es profundamente inquietante y una admisión de intención de cometer un crimen de guerra», expresó en un comunicado.
La guerra entre Líbano e Israel en 2024 causó el desplazamiento forzado de 1,2 millones de personas. «No hemos llegado a ese punto y ojalá no alcancemos esa cifra», declaró a la cadena árabe ‘Al Jazeera’ la ministra libanesa de Asuntos Sociales, Haneen Sayed.
Con AFP, EFE, Reuters, AP y medios locales