Durante la noche del 16 de marzo, la embajada de Estados Unidos en Irak fue blanco de un ataque con drones y cohetes iraníes, la mayoría de los cuales fueron interceptados por la defensa antiaérea. El balance es de varios muertos, mientras que en las calles el temor crece. Más de 50 personas han muerto desde la escalada en Medio Oriente el 28 de febrero.