El presidente estadounidense, Donald Trump, recibió en la Oficina Oval al canciller alemán, Friedrich Merz, donde respondió preguntas de los periodistas. El mandatario aseguró que la ofensiva contra Irán era «de esperar» y que «ellos iba a atacar primero». Trump también resaltó que las fuerzas de Teherán se habrían quedado sin defensas antiaéreas y no tendrían más municiones. Por otro lado, calificó a España de «terrible» y amenazó con cortar todo el comercio por no permitir que usara sus bases militares para la ofensiva.