Partidarios del Gobierno iraní salieron a las calles de varias ciudades para jurar lealtad al nuevo ayatolá, Mojtaba Jamenei. Mientras en Teherán una multitud expresó su respaldo al nombramiento, iraníes en el exterior manifestaron posturas críticas y coincidieron con el rechazo del presidente estadounidense, Donald Trump, a la designación del nuevo líder supremo.