La Casa Blanca insta a Irán a alcanzar un acuerdo mientras Trump renueva la amenaza militar

La Casa Blanca advirtió el miércoles que Irán sería «muy prudente» si alcanzara un acuerdo con Estados Unidos, mientras el presidente Donald Trump volvió a insinuar una posible acción militar.

Ambas partes reanudaron recientemente conversaciones indirectas, mediadas por Omán, después de que Trump amenazara repetidamente con una intervención militar contra Irán tras una represión mortal de protestas el mes pasado.

Culmina la segunda ronda de diálogos nucleares entre Irán y EE. UU. en medio de tensión militar

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Culmina la segunda ronda de diálogos nucleares entre Irán y EE. UU. en medio de tensión militar
© France 24

Un intento previo de negociación fracasó cuando Israel lanzó ataques sorpresa contra Irán en junio pasado, iniciando una guerra de 12 días a la que Washington se sumó brevemente para bombardear instalaciones nucleares iraníes.

«Irán sería muy prudente si llega a un acuerdo con el presidente Trump y con su administración», declaró la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, ante periodistas.

El miércoles, Trump volvió a sugerir que Estados Unidos podría atacar a Irán en una publicación en su red Truth Social, mientras se intensifica el despliegue militar estadounidense en Oriente Medio.

Advirtió al Reino Unido que no renuncie a la soberanía sobre las islas Chagos en el océano Índico, señalando que la base aérea de Diego García podría ser necesaria si Irán no acepta un acuerdo, “para erradicar un posible ataque de un régimen altamente inestable y peligroso”.

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Más temprano el miércoles, el principal diplomático iraní, Abbas Araqchi, afirmó que Irán está «redactando» un marco para futuras conversaciones con Estados Unidos.

Irán y Estados Unidos celebraron el martes, 17 de febrero, en Ginebra, una segunda ronda de negociaciones mediadas por Omán.

Araqchi indicó entonces que Teherán y Washington habían acordado «principios rectores», aunque el vicepresidente estadounidense JD Vance sostuvo que Irán aún no ha reconocido todas las líneas rojas de Washington.

«No queremos guerra»

Los Guardianes de la Revolución iraníes estaban realizando maniobras militares en el estrecho de Ormuz, una vía clave para el transporte mundial de petróleo y gas.

El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, insistió el miércoles: “No queremos guerra”, pero sugirió que Teherán no puede ceder ante las exigencias estadounidenses.

“Desde el día en que asumí el cargo, he creído que la guerra debe dejarse de lado. Pero si intentan imponernos su voluntad, humillarnos y exigir que inclinemos la cabeza a cualquier costo, ¿debemos aceptarlo?”

Ese mismo día, Araqchi mantuvo una conversación telefónica con Rafael Grossi, director del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), la agencia nuclear de la ONU.

Durante la llamada, el ministro iraní «subrayó el enfoque de la República Islámica de Irán en redactar un marco inicial y coherente para avanzar en futuras conversaciones», según un comunicado de su ministerio.

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Teherán ha suspendido parte de su cooperación con el OIEA y ha restringido el acceso de inspectores a instalaciones bombardeadas por Israel y Estados Unidos, acusando al organismo de parcialidad y de no condenar los ataques.

Mientras tanto, el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, advirtió que Washington impedirá que Teherán adquiera armas nucleares «de una forma u otra».

«Han sido muy claros sobre lo que harían con armas nucleares. Es totalmente inaceptable», declaró Wright en París, al margen de reuniones de la Agencia Internacional de la Energía.

Demostraciones de fuerza militar

Las conversaciones mediadas por Omán buscan evitar la posibilidad de una acción militar estadounidense, mientras Teherán exige el levantamiento de las sanciones que están debilitando su economía.

Irán ha insistido en que las discusiones se limiten al programa nuclear, aunque Washington ha presionado anteriormente para incluir el programa de misiles balísticos iraní y su apoyo a grupos armados en la región.

Aunque el diálogo se ha reanudado, Estados Unidos también ha reforzado su presencia militar cerca de Irán.

Washington ordenó el despliegue de un segundo portaaviones en la región. El primero, el USS Abraham Lincoln y sus casi 80 aeronaves, se encontraba a unos 700 kilómetros de la costa iraní el domingo, según imágenes satelitales.

Irán, por su parte, ha buscado exhibir su capacidad militar: el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica inició el lunes una serie de maniobras en el estrecho de Ormuz.

Políticos iraníes han amenazado repetidamente con bloquear el estrecho, una de las principales rutas mundiales para el transporte de petróleo y gas.

El martes, la televisión estatal informó que Teherán cerraría partes de la vía marítima por razones de seguridad durante los ejercicios.

Este artículo es una adaptación de su original en inglés