La guerra de Irán

imagen

EL AUTOR es periodista. Reside en Santo Domingo.

El mundo despertó ayer con otra guerra en Oriente Medio matizada por bombardeos de Estados Unidos e Israel contra Irán, que según el presidente Donald Trump, tienen por objetivo aniquilar a régimen de los ayatolas, con “la muerte segura” de los integrantes de las Fuerzas Armadas, La Policía y la Guardia Revolucionaria Islámica, si no se rinden.

Este conflicto podría tener similares ribetes o consecuencias que la “Operación Tormenta del Desierto” (1990-91), invasión a Irak, por Estados Unidos y Reino Unido (2003) o la reciente masacre de Israel contra Gaza, pero esta vez podría producción una nueva crisis económica y comercial a nivel global, o quizás no pase nada.

Trump admite que durante la conflagración “puede que se pierdan  las vidas de valientes  héroes estadounidenses, “algo que suele ocurrir en las guerras”, pero dijo que  “lo hacemos para el futuro” y que “es una noble misión”, en tanto que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, advirtió que la guerra durará el tiempo que sea necesario.

La primera oleada de bombardeos tienen el propósito de liquidar al líder supremo de los ayatolas, Ali Jameneis y al presidente Masoud Pezeshkian, ante lo cual, Trump ha instado a la oposición iraní a tomar el Poder  cuando se cumpla la misión bélica.

Como era de esperarse, Irán ha respondido con el lanzamiento de misiles y drones sobre Israel y bases estadounidenses en Barein, Qatar, Emiratos Árabes y Kuwait. Destellos de la guerra se sienten en  el Líbano, Siria y Jordania, por lo que todo dependerá de la intensidad de los bombardeos y la resistencia iraní.

Trump aseguró que Cuba está en «serios problemas».

Mientras  el grueso del capital mundial  dirige su interés hacia la industria de la Inteligencia Artificial, también se desata una guerra entre Pakistán y Afganistán, sin que Rusia y Ucrania encuentran fórmulas dialogantes para finalizar un conflicto de cuatro años, en tanto que la inestabilidad “made in United States”, afecta a Cuba, Venezuela y Colombia.

Es obvio que  esta nueva guerra se desató ante la imposibilidad de Irán y Estados de arribar a acuerdo sobre el programa nuclear iraní, pero quizás nunca se conozca la verdad sobre propuestas, negativas, imposiciones o voluntad de arribar a algún acuerdo entre Washington y Teherán o hasta donde escalio la influencia israelí.

El tiempo dirá si ese conflicto motiva una nueva irrupción en el comercio mundial del petróleo, aunque  Estados Unidos ya restableció en su provecho la producción y comercialización de carburantes venezolano, pero todo dependerá del papel que asuman Rusia, China; india y Unión Europea.

Es probable que el presidente Trump logre desviar la atención que hoy presta la sociedad estadounidense a sus problemas políticos y económicos, hacia la guerra con Irán, pero cualquiera que sea el resultado, el costo sería muy oneroso para Medio Oriente y para la humanidad toda. El tiempo dirá.

jpm-am

Compártelo en tus redes:

ALMOMENTO.NET publica los artículos de opinión sin hacerles correcciones de redacción. Se reserva el derecho de rechazar los que estén mal redactados, con errores de sintaxis o faltas ortográficas.