En Jerusalén, la Policía israelí impidió el acceso del Patriarca Latino, cardenal Pierbattista Pizzaballa, y del custodio de Tierra Santa, Francesco Ielpo, a la iglesia del Santo Sepulcro para celebrar la misa del Domingo de Ramos. Según el Patriarcado Latino, es la primera vez en siglos que se prohíbe a los jefes de la Iglesia Católica oficiar esta ceremonia en el lugar más sagrado del cristianismo. Desde Jerusalén, nuestra corresponsal Janira Gómez Muñoz nos cuenta los detalles.