Alina Habba, exabogada personal del presidente Donald Trump, renunció abruptamente este lunes a su cargo como principal fiscal federal en Nueva Jersey, apenas una semana después de que un tribunal de apelaciones determinara que ejercía el puesto de manera ilegal.
En el comunicado donde anunció su renuncia, Habba adoptó un tono desafiante, afirmando que asumirá un nuevo rol en el Departamento de Justicia, asesorando a fiscales federales en todo el país. “No se equivoquen: pueden sacar a la chica de Nueva Jersey, pero no pueden sacar Nueva Jersey de la chica”, escribió en sus redes sociales.
Su salida como fiscal federal interina del estado se produjo tras la decisión del Tribunal de Apelaciones del Tercer Circuito, que rechazó el intento del gobierno de Trump de instalarla en el puesto sin la necesaria confirmación del Senado.
El fallo representó el más reciente revés para la administración en su esfuerzo por evadir el proceso de confirmación, mediante el cual se seleccionan a los fiscales federales en todo Estados Unidos.
Los fiscales federales deben ser nombrados por el presidente y confirmados por el Senado, y pueden servir interinamente solo por 120 días. Luego de ese plazo, los jueces del distrito correspondiente eligen a un fiscal temporal hasta que se confirme a uno oficial.
La decisión judicial también debilitó los casos del Departamento de Justicia contra dos prominentes críticos de Trump, quienes argumentaban que los cargos en su contra se originaban en la animadversión del expresidente hacia ellos. La jueza Cameron McGowan Currie desestimó los cargos sin prejuicio, dejando abierta la posibilidad de que el Departamento de Justicia los reactive.
La semana pasada, un gran jurado se negó a emitir una nueva acusación contra una de las imputadas, quien previamente se había declarado inocente de haber falsificado información sobre la compra de una vivienda en Norfolk, Virginia, para obtener mejores condiciones de préstamo.