La reforma electoral presentada por Claudia Sheinbaum, presidenta de México, incorpora un apartado que plantea prohibir el uso de bots y regular la aplicación de sistemas de inteligencia artificial (IA) en las campañas políticas. La finalidad es disminuir la influencia negativa de las redes sociales en los procesos democráticos del país y establecer mecanismos que obliguen a informar a la ciudadanía cuando estas herramientas se utilicen para generar y difundir contenidos de carácter político.
Durante una conferencia en Palacio Nacional, la mandataria detalló que la iniciativa será enviada al Congreso para su análisis el próximo 2 de marzo. De acuerdo con el gobierno federal, el proyecto se compone de 10 ejes principales que contemplan, entre otros aspectos, la regulación y eventual prohibición de determinados recursos tecnológicos, así como su aprovechamiento para fortalecer el debate público, agilizar los comicios y robustecer la fiscalización de los recursos involucrados.
Uno de los puntos medulares propone la “regulación del uso de IA y la prohibición de bots y otros mecanismos artificiales en redes sociales” durante los procesos electorales. La reforma otorgaría al Instituto Nacional Electoral (INE) las facultades y los recursos necesarios para supervisar el cumplimiento de estas disposiciones. En caso de detectar irregularidades, el organismo estaría facultado para ordenar la suspensión inmediata de las campañas que infrinjan la normativa.
Sheinbaum explicó que los procedimientos para desactivar cuentas automatizadas y frenar estrategias de manipulación digital se llevarían a cabo mediante convenios con plataformas tecnológicas, previa realización de análisis técnicos que, a su juicio, pueden efectuarse sin requerir “grandes expertos”.
Las autoridades federales sostienen que estas medidas buscan impedir que deepfakes, contenidos engañosos y campañas de difamación creadas con IA o mediante redes automatizadas incidan en la percepción y decisión del electorado. La presidenta afirmó que la intención es garantizar que, en periodos electorales, “las redes sociales representen el sentimiento real de la gente y no campañas pagadas por alguien”.
Otros aspectos tecnológicos considerados en la reforma electoral
La propuesta forma parte de los 100 compromisos anunciados por Sheinbaum durante su campaña presidencial. Entre sus objetivos se encuentran reducir los costos de las elecciones, acotar el financiamiento público destinado a los partidos políticos y ampliar las condiciones para que un mayor número de mexicanos ejerza su derecho al voto, incluidos quienes residen en el extranjero.
Según información oficial, la iniciativa enviada al Congreso es resultado de 63 audiencias públicas realizadas en 31 estados del país, siete en Estados Unidos, 24 en la Ciudad de México y una audiencia dirigida a personas migrantes. En total se recibieron 1,357 propuestas y participaron 181 especialistas en materia electoral.
Además de regular la IA y prohibir los bots, el proyecto plantea disminuir los tiempos oficiales en radio y televisión durante las campañas, al pasar de 48 a 35 minutos diarios por emisora. Asimismo, impulsa el fortalecimiento de mecanismos de democracia directa y participativa mediante la incorporación de figuras como el referéndum, el plebiscito, la consulta popular y la revocación de mandato. Para ello, se contempla facilitar el uso de herramientas tecnológicas, entre ellas el voto electrónico.
El dictamen también prohíbe el financiamiento y las aportaciones en efectivo a partidos y candidaturas. Establece que el INE contará con acceso oportuno a este tipo de operaciones financieras y que se emplearán tecnologías avanzadas en los procesos de fiscalización para mejorar la trazabilidad de los recursos.
Cabe recordar que, en meses recientes, el INE remitió a la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral diversas propuestas y observaciones para enriquecer el proyecto. Entre sus planteamientos destacó la utilización de inteligencia artificial para auditar flujos financieros de campaña, supervisar plataformas digitales, redes sociales e influencers, así como regular el uso de activos virtuales (como criptomonedas) en el financiamiento político.
En reiteradas ocasiones, Sheinbaum ha expresado el interés de su administración por avanzar en la regulación de tecnologías digitales emergentes. Recientemente subrayó la necesidad de abrir un debate amplio sobre el marco normativo de la IA con el propósito de “garantizar que no prevalezca la información falsa y los fraudes de todo tipo”, especialmente en ámbitos sensibles como el político-electoral.
