Claudia Sheinbaum, presidenta de México, envió a la Cámara de Diputados su propuesta de reforma electoral. La iniciativa legislativa incorpora un apartado que busca regular el uso de sistemas de inteligencia artificial (IA) para la creación y alteración de contenidos utilizados en campañas políticas.
La nueva redacción establece que todos los materiales relacionados con los procesos electorales que hayan sido modificados o alterados mediante IA u otra tecnología “deberán estar etiquetados por su emisor para su identificación en los términos que establezca la ley”.
El proyecto también asigna responsabilidades para identificar, prevenir la difusión y advertir sobre contenidos no etiquetados a las personas concesionarias de radio y televisión, así como a las plataformas de servicios digitales. El documento señala que la legislación correspondiente definirá las obligaciones específicas, las medidas aplicables y las sanciones en caso de incumplimiento.
De acuerdo con las autoridades federales, estas medidas buscan impedir que fenómenos como los deepfakes, los contenidos engañosos y las campañas de difamación generadas con IA influyan en la percepción pública y en la decisión del electorado.
Con ello, el apartado dedicado a la inteligencia artificial dentro del proyecto de reforma introduce un antecedente que podría conducir a que los contenidos modificados o creados con IA sean deban ser etiquetados independientemente del tema que toquen.
El texto, sin embargo, no detalla aspectos técnicos sobre los mecanismos que se utilizarán para detectar contenido sintético, las características del etiquetado, los procedimientos de verificación, el tipo de sanciones previstas ni los límites de responsabilidad de los intermediarios digitales. Se prevé que estos elementos se definan posteriormente en una ley secundaria.
Reforma electoral sin prohibición de bots
La semana pasada, la administración federal presentó los diez ejes principales que abordarían la reforma. Uno de los puntos centrales proponía la “regulación del uso de IA y la prohibición de bots y otros mecanismos artificiales en redes sociales” durante los procesos electorales. En esa primera formulación, la iniciativa contemplaba otorgar al Instituto Nacional Electoral (INE) las facultades y los recursos necesarios para supervisar el cumplimiento de estas disposiciones. En caso de detectar irregularidades, el organismo tendría la capacidad de ordenar la suspensión inmediata de las campañas que vulneraran la normativa.
En ese momento, Sheinbaum explicó que los procedimientos para desactivar cuentas automatizadas y frenar estrategias de manipulación digital se llevarían a cabo mediante convenios con plataformas tecnológicas. Según indicó, estos procesos requerirían análisis técnicos que, a su juicio, pueden realizarse sin necesidad de “grandes expertos”.
La versión final del proyecto ya no menciona explícitamente la prohibición de bots. No obstante, sí contempla otras modificaciones relevantes al sistema electoral. Entre ellas destaca la reducción de los tiempos oficiales en radio y televisión durante las campañas, que pasarían de 48 a 35 minutos diarios por emisora.
Asimismo, la iniciativa plantea fortalecer los mecanismos de democracia directa y participativa mediante la incorporación de figuras como el referéndum, el plebiscito, la consulta popular y la revocación de mandato. Para ello, se propone facilitar el uso de herramientas tecnológicas, entre ellas el voto electrónico.
El dictamen también prohíbe el financiamiento y las aportaciones en efectivo a partidos políticos y candidaturas. Además, establece que el INE contará con acceso oportuno a este tipo de operaciones financieras y que se utilizarán tecnologías avanzadas en los procesos de fiscalización para mejorar la trazabilidad de los recursos.
El proyecto de reforma será ahora analizado por las comisiones especializadas de la Cámara de Diputados. Durante este proceso, la iniciativa podría sufrir modificaciones antes de ser sometida a votación en el pleno y, posteriormente, enviada a la Cámara de Senadores.
