Este 12 de marzo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, planteó nuevamente que el objetivo final de sus operaciones militares contra Irán es un cambio de mando y de sistema político, después de que antes afirmara que sus tropas aspiran a destruir completamente los programas atómicos y balísticos de Teherán. Por su parte, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, no descartó atacar nuevamente a las cabecillas del Gobierno iraní y del movimiento libanés Hezbolá. En contraste, el líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, aseguró que no “dará el brazo a torcer” y que están listos para un conflicto a largo plazo.