Alemania enfrenta una escasez de mano de obra calificada y un factor poco visible: la menopausia. Fatiga, insomnio y dificultades de concentración llevan a muchas mujeres a reducir su jornada o incluso abandonar el trabajo. Según encuestas, una de cada diez considera dejar su empleo. Ahora, empresas del país comienzan a adaptar espacios y políticas, rompiendo un tabú laboral histórico.
El impacto económico es significativo: la menopausia podría estar costando hasta 9.400 millones de euros al año a la economía alemana. Para enfrentar este desafío, cada vez más empresas adaptan instalaciones y políticas, y contribuyen a romper uno de los grandes tabúes laborales femeninos.
Informe de nuestros corresponsales en Berlin.