¿Para qué usamos el petróleo? Ropa, juguetes y muchos otros productos se ven afectados por su precio

Los precios del crudo en el mercado internacional han experimentado una oleada de fuerte volatilidad desde el inicio de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán y se cotizan en alrededor de 100 dólares por barril, un nivel que pone a festejar a la industria petrolera pero no así a muchos otros sectores productivos, muy dependientes de este insumo.  

Esta semana, la multinacional danesa Lego lanzó una angustiante noticia para los padres de familia del mundo: se está preparando para un incremento de proporciones desconocidas en los precios de las materias primas para la elaboración de juguetes.

El motivo: el estallido de la guerra en Irán, que ha dejado con los nervios de punta a inversionistas ahora dudosos de si el repunte inflacionario mundial que generó la invasión en Ucrania en realidad ya llegó a su fin o, por el contrario, amenaza con volver.

El conflicto ha catapultado los precios del petróleo en los mercados internacionales, ya que la República Islámica ha bloqueado casi totalmente el estrecho de Ormuz, una importante vía fluvial por la que diariamente suele pasar el 20% del petróleo y el gas que consume el mundo.

¿Por qué nos afecta a todos?

Según la Asociación Canadiense de Productores de Petróleo, las refinerías transforman el petróleo crudo en una gran cantidad de productos utilizables, que van desde combustibles para el transporte o asfalto para carreteras, hasta insumos petroquímicos.

Con un barril rozando los 100 dólares en la referencia Brent, el sector industrial mundial comienza a evaluar sus presupuestos. Este valor es un 40% superior a los poco más de 70 dólares que costaba un barril antes de que iniciara el conflicto, el 28 de febrero de 2026.

“El petróleo impacta no solo el combustible, sino que es la base de una enorme cadena petroquímica (…) de la que también se derivan elementos plásticos, botellas, bolsas, tuberías de PVC, pesticidas, fertilizantes, textiles, cosméticos, entre otros”, dijo Renato Campos, CEO de Greyhound Trading.

El petróleo es una materia prima clave para una gran cantidad de productos.
El petróleo es una materia prima clave para una gran cantidad de productos. © Nicolás Sánchez – France 24

Los precios, a su vez, tienen un efecto dominó, explicó. A medida que se encarecen los insumos y el transporte, los productos terminados también incrementan su valor, lo que, en términos macroeconómicos se traduce en inflación.

A mayor inflación, mayores tasas

Además de perturbar el suministro energético, la incertidumbre sobre la guerra en Medio Oriente ha generado preocupación sobre las tasas de interés.

Cuando el mundo creyó que la oleada de tasas altas derivada de la invasión a Ucrania estaba terminando su ciclo, esta nueva realidad hace que los inversionistas eleven las apuestas por un retraso aún mayor en el descenso de tasas o, incluso, un aumento repentino.

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La herramienta por excelencia de los bancos centrales para atajar el repunte de precios son las tasas de interés. Elevarlas a menudo tiende a desinhibir el consumo y ayudar a enfriar los precios de los bienes y servicios.

Por el momento, la guerra no ha tenido impactos inflacionarios. Pero solo en el papel.

Por ejemplo, el más reciente dato de Estados Unidos muestra una variación de precios interanual del 2,4%, pero ese dato solo refleja el panorama con corte al 28 de febrero. Ese día comenzó la guerra.

Con Reuters, AP y AFP