Qué dice la reforma laboral de Milei que amenaza con desatar una nueva huelga general

La Confederación General del Trabajo de Argentina (CGT) anunció una huelga general de 24 horas para manifestarse contra la reforma laboral impulsada por el presidente Javier Milei y aprobada recientemente por el Senado. La central sindical busca que el paro, previsto para esta semana, coincida con el inicio del análisis de la iniciativa en la Cámara de Diputados.

La medida de fuerza tendría impacto en múltiples sectores. La CGT reúne a más de 6 millones de trabajadores distribuidos en 34 federaciones y 62 regionales: abarcan ramas como industria, comercio, servicios, sanidad, transporte, construcción y empleo municipal, entre otras.


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Según el gobierno de Argentina, “la Ley de Glaciares ha demostrado graves falencias interpretativas que generaron inseguridad jurídica y paralizaron inversiones productivas”.


En esta ocasión, el paro no estará acompañado de movilizaciones. De acuerdo con la prensa local, la decisión se adoptó luego de que una manifestación convocada por la CGT la semana pasada en la ciudad de Buenos Aires derivara en enfrentamientos entre participantes y fuerzas de seguridad. El saldo fue de al menos 10 personas heridas, 37 detenidas y daños materiales estimados en cerca de 270 millones de pesos argentinos.

La iniciativa laboral promovida por la administración de Milei es considerada una de las más polémicas de los últimos años. Diversas organizaciones gremiales sostienen que los cambios planteados implican un retroceso en materia de derechos laborales y podrían dejar en situación de mayor vulnerabilidad a la fuerza productiva del país.

El texto aprobado en lo general por el Senado contempla 28 modificaciones e introduce ajustes en distintos aspectos del régimen vigente, incluidos contratación, litigiosidad y mecanismos de garantía para el cumplimiento de obligaciones indemnizatorias. Especialistas consultados señalan que los cambios pueden agruparse en cuatro ejes principales que reconfigurarían de manera significativa el mercado laboral argentino.

Jornada laboral y vacaciones

El proyecto propone reformar el artículo 198 de la Ley de Contrato de Trabajo, que fija la duración máxima de la jornada y las condiciones para el pago de horas extras. Actualmente, el límite es de ocho horas diarias o 48 semanales. Las horas excedentes deben abonarse con un recargo del 50% en días hábiles y del 100% en fines de semana o feriados.

La reforma habilita la posibilidad de acordar jornadas de hasta 12 horas diarias, siempre que se respete un descanso semanal mínimo de 35 horas corridas. Asimismo, introduce la figura del “banco de horas”, que permitiría compensar tiempo adicional trabajado con días libres o reducciones de jornada posteriores.

El esquema no elimina la remuneración por trabajo extraordinario, pero plantea que la compensación alternativa solo podrá aplicarse mediante acuerdo escrito entre empleado y empleador, lo que, en principio, impediría su imposición unilateral.

En materia de vacaciones, la normativa actual establece un mínimo de 14 días corridos para quienes tienen menos de cinco años de antigüedad, con incrementos progresivos a 21, 28 y 35 días según el tiempo de servicio. El descanso debe otorgarse entre el 1 de octubre y el 30 de abril.

La iniciativa permitiría fraccionar las vacaciones en períodos de al menos siete días, sin importar la antigüedad y en cualquier momento del año, siempre que exista consentimiento entre las partes.

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Indemnizaciones y licencias por enfermedad

Hoy, cuando un trabajador sufre un accidente o enfermedad no vinculados al empleo, percibe el 100% de su salario durante tres meses si tiene menos de cinco años de antigüedad y durante seis meses si supera ese plazo. En caso de tener cargas de familia, esos períodos se duplican.

De aprobarse el proyecto, se eliminaría el pago íntegro del sueldo en esos supuestos. La compensación oscilaría entre el 50 y el 75% de la remuneración, según el grado de responsabilidad atribuido al trabajador en el hecho que generó la incapacidad. Si la dolencia se considera consecuencia de un “acto voluntario o acción de riesgo” contra su propia salud, solo recibiría el 50%.