La escalada bélica en Medio Oriente expone la desunión europea. El bloque comunitario solo coincide en pedir moderación, sin una condena conjunta a la violación del Derecho internacional. Alemania, Reino Unido y Francia emitieron un comunicado en el que no descartan acciones militares para proteger sus intereses estratégicos y energéticos en la región. Por otro lado, España condenó ataques unilaterales contra Irán.