
Al menos 14 personas han muerto, entre ellas seis niños, por un bombardeo ruso en una zona residencial de la ciudad de Krivói Rog, de la que es oriundo el presidente Volodimir Zelenski, ubicada en la región centro-oriental de Dnipropetrovsk.
«Las operaciones de rescate continúan. Al menos cinco casas han resultado dañadas. Se producen ataques diarios por parte de los rusos. Cada día muere gente. Solo hay una razón por la que esto continúa: Rusia no quiere un alto el fuego», ha resaltado Zelenski en un mensaje publicado en redes sociales.
En este sentido, ha instado a la comunidad internacional a aumentar la presión sobre Moscú. «Estados Unidos, Europa y el resto del mundo tienen la capacidad de forzar a Rusia a abandonar el terror y la guerra. Es necesario garantizar la paz», ha agregado.
El gobernador de Dnipropetrovsk, Sergi Lisak, ha anunciado en su cuenta de Telegram que el ataque ruso ha dejado al menos 30 heridos mientras que han quedado afectados numerosos edificios residenciales, instituciones educativas y locales de restauración en la zona.
El alcalde Krivói Rog, Oleksandr Vilku, ha confirmado más pronto en sus redes sociales que una buena parte de los heridos eran comensales o transeúntes próximos al restaurante ‘Magellan’, alcanzado por un proyectil en pleno barrio residencial.
Por su parte, la Alta Representante de Política Exterior de la UE, Kaja Kallas, ha catalogado de «trágicas e inhumanas» las imágenes en la ciudad natal de Zelenski. «Otro ataque ruso temerario golpeó una zona residencial abarrotada, matando al menos a 14 personas, incluidos seis niños. Rusia sigue destruyendo Ucrania, sin interés en la paz», ha indicado en la red social Bluesky.