La presidenta interina Delcy Rodríguez, quien asumió el poder en enero después de la captura del presidente Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos, cedió a demandas de la Administración de Donald Trump sobre el negocio del petróleo y ha liberado a cientos de personas que grupos de Derechos Humanos clasifican como presos políticos, como parte de una normalización de las relaciones entre los dos países.
El Gobierno chavista, no obstante, siempre ha negado que haya presos políticos y dice que los encarcelados han cometido delitos.
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Con Reuters y medios locales