MADRID, España – En un mercado tan competitivo como el europeo, el sabor de la República Dominicana ha encontrado un embajador incansable. Se trata de Rigoberto Muñoz, un oriundo de Cotuí que, tras 20 años de sacrificio, ha transformado su nostalgia en Caribean Global, la principal plataforma de importación y distribución de productos dominicanos en la Unión Europea.
En una entrevista exclusiva con el periodista José Peguero, Muñoz relató su trayectoria: un viaje que comenzó en 2004 con un boleto de avión y un sueño de independencia económica, y que hoy se traduce en la importación de más de 12 contenedores al año, equivalentes a unas 24 toneladas de productos que mantienen vivo el vínculo de la diáspora con su tierra.
El camino del sacrificio: De España a los techos de Suiza
Como muchos migrantes, Muñoz empezó desde abajo. Su primer destino fue Madrid, donde trabajó como camarero. Sin embargo, la crisis económica lo empujó a buscar mejores horizontes en Suiza. Allí, durante años, enfrentó jornadas de hasta 14 horas diarias en el sector de la construcción, soportando temperaturas de hasta 20 grados bajo cero mientras instalaba techos.
«Parecía un pingüino trabajando bajo el frío, pero siempre tuve claro que mi meta era tener un negocio propio. No todos nacimos para ser empleados», recordó Muñoz durante el encuentro en uno de sus locales en la calle Alvarado.
Con el capital ahorrado en Suiza, fundó su primer negocio de envíos (shipping) y, en 2016, dio vida a Caribbean Global. En 2019, regresó a España para establecer la plataforma logística que hoy surte a más de 100 puntos de venta solo en la Comunidad de Madrid.
Vender nostalgia: Un mercado que trasciende fronteras
Caribbean Global no solo abastece a los dominicanos; Muñoz ha logrado que marcas icónicas como Sazón Ranchero, Café Santo Domingo, Galletas Guarina, Malta Morena y Ron Veleiro (del cual es representante exclusivo) sean consumidas por colombianos, venezolanos y los propios españoles.
El catálogo es una radiografía de la cocina dominicana: desde orégano de Constanza y chocolate Embajador hasta la emblemática Cerveza República y el Vino La Fuerza. «Vendemos nostalgia. El dominicano, donde quiera que esté, añora sus raíces. Caribbean Global nace para satisfacer a esa diáspora», afirmó el empresario.
Un modelo de éxito y disciplina
A pesar del impacto de la pandemia entre 2020 y 2022, la empresa ha retomado su ritmo de crecimiento. Actualmente, Muñoz gestiona tres bodegas, un restaurante y un gran almacén logístico desde donde distribuye a grandes importadores europeos.
Al cierre de la entrevista, Muñoz envió un mensaje a la juventud dominicana, enfatizando que el éxito no llega de la noche a la mañana:
«La disciplina está por encima de todas las cosas. Un empresario sin disciplina administrativa no llega a ningún lado. Hay que trabajar con dignidad, honestidad y seriedad».
Con sus dos hijas en formación para continuar su legado, Rigoberto Muñoz se consolida como un ejemplo de que el «sueño europeo» es posible cuando se combina el orgullo por las raíces con una voluntad inquebrantable.

