El teléfono rinde bien en escenarios complicados, como conciertos nocturnos o atardeceres. En video, graba con buena calidad hasta 4K a 60 FPS con estabilización, pero el telefoto queda descartado. Esta limitante, natural en un dispositivo compacto, podría ser relevante si planeas usarlo como herramienta profesional de creación de contenido. Para grabar en vertical, como un vlog para TikTok, funciona de maravilla.
A considerar
El teléfono usa la capa de personalización OriginOS, proveniente de China. Hoy la experiencia es buena y muchos de los bugs visuales desaparecieron tras varias actualizaciones. Las apps nativas también destacan. Sin embargo, la capa tiene un dilema evidente: sabe que es Android, pero intenta que navegues como si estuvieras en iOS. Esa mezcla genera cierta inconsistencia.
Hay widgets y menús claramente inspirados en el iPhone, pero el esqueleto sigue siendo Android puro. A veces tienes un dispositivo elegante y sofisticado; otras, uno que parece iOS disfrazado. No es un punto negativo en sí mismo, pero sí una tensión y dilema perceptible. Por suerte, puedes ajustar la estética con una amplia selección de temas.
El teléfono también se calienta cuando lo llevas al límite. Sentirás la superficie tibia si juegas a máxima potencia o grabas durante un buen rato, aunque no llega a ser incómodo. Este comportamiento es inherente al formato: ser potente y compacto tiene un costo térmico. Conviene tenerlo en cuenta.
Nuestro veredicto
El Vivo X300 demuestra que un teléfono compacto no tiene por qué ser un teléfono recortado. Es cómodo sin ser diminuto, potente sin calentarse en exceso y versátil sin depender de trucos. No es perfecto, su software vive en un dilema extraño y el telefoto tiene límites naturales, pero cumple con lo esencial: se siente como un flagship completo en un cuerpo que no estorba ni en la bolsa del pantalón ni en el bolso más pequeño.
Compite en la gama alta con un precio de 19,999 pesos. Enfrenta rivales con ventajas claras, como prestigio de marca o mejor soporte de actualizaciones, e incluso modelos más económicos que se acercan a su potencia. Aun así, el Vivo X300 ofrece algo que los demás no: su tamaño compacto. Ese es el factor decisivo. Es ideal si estás cansado de los teléfonos gigantes.
Si buscas un Android premium que no te obligue a cargar un ladrillo ni a hacer malabares en un elevador o en el transporte, este es uno de los pocos que realmente vale la pena considerar.