Líbano reporta más de mil muertos por los ataques de Israel, mientras Hezbolá promete combatir «sin límites»

Después de Irán, Líbano es el país más afectado por la guerra regional iniciada por Estados Unidos e Israel. Sumergido de lleno en el conflicto desde el pasado 2 de marzo –cuando Hezbolá lanzó cohetes hacia Israel en respuesta a la muerte del líder supremo iraní Alí Jamenei– contabiliza 1.094 víctimas mortales, entre ellos 121 niños, y más de 3.000 heridos como consecuencia de los extensos bombardeos israelíes.

En su último recuento, el Centro de Operaciones de Emergencia libanés, que depende del Ministerio de Salud Pública, reportó 22 fallecidos en las últimas 24 horas, así como 153 lastimados. Además, más de un millón de personas han sido desplazadas forzosamente como consecuencia de los ataques y órdenes de expulsión israelíes.

Del total de fallecidos, las autoridades sanitarias libanesas han indicado que al menos 42 paramédicos han sido asesinados por Israel en poco más de tres semanas de conflicto. El caso más reciente se registró este martes, cuando un ataque israelí mató a Ali Jaber y Joud Sleiman, dos rescatistas que iban de misión en su motocicleta en el sur del país.

Este miércoles, entre llantos desconsolados, decenas de sus compañeros, se congregaron en la ciudad de Nabatieh para los funerales de los dos paramédicos, que, como indicó la cartera sanitaria libanesa, vestían sus uniformes y viajaban en una motocicleta claramente identificada como ambulancia al momento del ataque.

Dos hombres lloran sobre los cuerpos de dos paramédicos que murieron en un ataque israelí, en medio de la escalada de hostilidades entre Israel y Hezbolá, en Nabatieh, Líbano, el 25 de marzo de 2026.
Dos hombres lloran sobre los cuerpos de dos paramédicos que murieron en un ataque israelí, en medio de la escalada de hostilidades entre Israel y Hezbolá, en Nabatieh, Líbano, el 25 de marzo de 2026. © Yara Nardi / Reuters

«Un paramédico que ni siquiera lleva un cuchillo, que va a salvar a alguien, es alcanzado y asesinado. Esto ha ocurrido en más de un ataque, en más de un lugar», reclamó Hassan Jaber, padre de Ali y funcionario local.

Israel busca ampliar su «zona de seguridad» en el sur de Líbano

Además de emprender una intensa campaña de bombardeos, principalmente contra el sur y este de Líbano y las afueras de Beirut, Israel ha lanzado una invasión en la zona más meridional del país, con el objetivo de ocupar el territorio hasta el río Litani, a unos 30 kilómetros de la frontera entre ambos Estados.

En una reunión con alcaldes y jefes de consejos regionales y locales de áreas del norte de Israel, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ratificó: «Estamos ampliando esta zona de seguridad para eliminar la amenaza de misiles antitanque de nuestras comunidades y nuestro territorio».

«Simplemente estamos creando una zona de amortiguación más amplia», afirmó Netanyahu, acerca de sus planes con la expansión de la ofensiva terrestre. En ese sentido, la meta del premier israelí es impedir una nueva evacuación de poblaciones del norte de Israel, como ocurrió en 2024, y pidió a los líderes locales «que hagan todo lo posible para evitar que las comunidades se marchen».

De la fumée s’élève depuis le site d'une frappe aérienne israélienne ayant visé Hanniyeh, dans le sud du Liban, le 24 mars 2026.
El humo se eleva desde el lugar donde un ataque aéreo israelí tuvo como objetivo la aldea de Hanniyeh, en el sur del Líbano, el 24 de marzo de 2026. © Kawant Haju / AFP

De acuerdo con el Canal 14 israelí, el Estado israelí pretende establecer 18 puestos de avanzada «para crear una base permanente e impedir que Hezbolá reorganice su infraestructura terrorista».

En el terreno, Israel ha intensificado sus bombardeos en los últimos días –una veintena de aldeas fueron alcanzadas este miércoles y su Ejército ordenó la evacuación forzada de otros seis poblados– para destruir puentes que cruzan el río Litani, aislando a pobladores libaneses de aldeas sureñas que se negaron a dejar sus hogares. Asimismo, aspira a destruir infraestructuras en las zonas sobre las que vaya avanzando, al igual que lo realizado en vastas zonas de la Franja de Gaza.

De hecho, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, señaló días atrás que pretenden dejar el área «como Beit Hanoun o Rafah«, pertenecientes al enclave palestino. Más aun, el titular de Finanzas, el ultranacionalista Bezalel Smotrich, ha afirmado que el río Litani debería ser la nueva frontera entre Israel y Líbano, avalando una ocupación permanente del territorio.

Hezbolá promete combatir «sin límites» a Israel

Precisamente, en un mensaje escrito y leído en una estación de televisión afiliada a Hezbolá, el líder del partido-milicia chiita, Naim Qassem, denunció que «ya no es un secreto que existe un peligroso proyecto israelí-estadounidense, el Gran Israel, que se basa en la ocupación y expansión desde el (río) Éufrates hasta el Nilo, incluyendo el Líbano».

Ante la amenaza de una ocupación a largo plazo, el secretario general de Hezbolá afirmó: «Tenemos dos opciones: o rendirnos y renunciar a nuestra tierra, dignidad, soberanía y al futuro de próximas generaciones, o la inevitable confrontación y resistencia contra la ocupación para impedir que alcance sus objetivos».

En ese sentido, prometió que sus combatientes lucharán «sin límites» y rechazó cualquier posibilidad de una «negociación bajo fuego» con Israel –como ha intentado promover, sin éxito, el presidente libanés Joseph Aoun–, algo que sería «una rendición».

Para hacer frente al avance israelí, Qassem apeló a la responsabilidad «de todos» porque la «unidad nacional disuadirá al enemigo de ocupar nuestro país». Su llamado busca interpelar al gobierno de Aoun, que sigue buscando desarmar a Hezbolá y que a inicios de la guerra ilegalizó las actividades armadas de Hezbolá como castigo por arrastrar a Líbano al conflicto, aunque no cuenta con la capacidad militar para hacer cumplir sus medidas.

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© France 24

«Cuando se propone un monopolio de las armas (por parte del Estado) para apaciguar a Israel mientras la ocupación y la agresión continúan, se da un paso hacia la desaparición del Líbano y la realización del sueño del Gran Israel», sentenció Qassem.

Una salida del conflicto parece complicada para Líbano. Israel pretende aprovechar la oportunidad para continuar sus ataques contra Hezbolá, más allá de si Estados Unidos alcanza o no un cese al fuego con Irán, argumentando que el Ejército libanés no tiene el músculo para garantizar el desarme de la milicia chiita y otros puntos del acuerdo de tregua firmado en 2024, el cual ha sido violado por Israel de forma constante.

Es por eso que, según informa Reuters, Irán pretende conseguir que cualquier pacto de cese de hostilidades con Estados Unidos incluya a sus grupos armados aliados en Medio Oriente, como Hezbolá en Líbano o las milicias proiraníes en Irak.

Sería otra muestra de lo lejos que están las posiciones en los diálogos entre Teherán y Washington, que defiende como una de sus demandas que Irán deje de respaldar a sus ‘proxies’ en la región.

Con EFE, Reuters y medios locales